Obligándome a travestirme

enviado por Micaela

Soy Gaston y tengo 20 años actualmente. Todo comenzó entrando en mi adolescencia, tendría yo unos 10 años y siempre jugábamos con un primo en ese entonces estaría en sus 13.

En las tardes íbamos a su casa a jugar, quedaba cerca de la mía, su madre no estaba y su padre falleció. El era hijo único y pasaba sus tardes solo ahí y yo lo acompañaba. Tenia un montón de juguetes y cosas para hacer.

Una tarde se dio por jugar a las atadas, yo le ate a un poste con sus manos en las espaldas con una cuerda que tenía el intentaría desatarse después el lo haría conmigo. El que no lograra desatarse tendría una prenda. Obvio el gano y yo perdí, entonces antes de desatarme me dijo que yo sería su putita de ese preciso momento. Me resistí mas el se negaba a desatarme.

Yo seguía atado a la columna mirando a la casa, sentí un ruido raro detrás mio y deje de oír su voz. Tardo unos minutos, supe que salto el tejido de la vecina y le robo unas ropas femeninas del tendal. Al volver me las mostró, una mini de yean, una bedetina rosada, un corpiño también rosa y un topcito blanco. Me dijo lo vas a usar o te vuelvo a atar y antes de hacerlo me saco el pantalón corto y mi calzoncillo, me puso la bombacha y la pollera después me libero.

Me termine de cambiar, me puse el corpiño uno armado y lo relleno con unos zoquetes después el top sin mangas que dejaba al descubiertos la tira del sostén. Quede toda una niñita entonces tomo las pinturas de su madre y me maquillo.

Me llamo Micaela y me obligo a servirle la merienda y hacer unas cosas que su madre le dejo encargado. Lo ultimo queme pidió fue que lavara los servicios, casi al finalizar se acerco a mi por detrás, me rodeo la cintura con sus brazos y me empezó a decir cosas obscenas, como que linda estas perra, mica te voy a partir en dos, vas a probar mi verga y seras mi putita de ahora en más.

Me cargo y me llevo a su cuarto me besaba mi cuello, mi hombro, me tocaba mis nalgas y mi pene por sobre la falda, al llegar me tiro sobre su cama boca abajo, se recostó sobre mi y me dijo ahora seras mía. Me subió la mini y me bajo la braga, se bajo su pantalón y empezó a refregar su miembro por la sanja del culo. Metió sus dedos en mi boca y los llevo a mi agujero, apoyo la cabeza de su pija y pujo, entro la mitad en esa embestida, yo solo apoyaba mi cabeza sobre la almohada y el sobre mi, estuvo largo rato así. Me dijo ahora cambiaremos de posición, es hora de tu biberón me pone boca arriba y me la ensarta en la boca hasta el fonda, así de una, y empieza a correrse. No tuve más remedio que tragar, el sabor inundo mi garganta agrio, dulce pis y su textura espesa cargada, fue un montón lo que largo. Comento hace mucho que no cojo tan rico gracias preciozura.

De ahí en adelante fui su putita, Micaela.

Ver más relatos eróticos