La confusión

enviado por Rocío

Soy un hombre maduro, de manera que mi gusto por la ropa femenina me dio ya siendo grande, sin embargo ha sido una embestida furiosa, empece por usar pataletas de licra, despues un corselete, batalle mucho para saber como manejar y ocultar mis gentales, generalmente me lastimaba mucho, hasta que finalmente aprendí.

luego fue un reto para mi salir a la calle, al trabajo, de viaje, con mi corselete puesto y desde luego unas buenas patis del mismco color para hacer juego.

cuando pase por primera vez por un detector de metales en el aeropuerto, entre en pánico, porque este sonaba, me quite el cinturon , me saque la cartera, y seguia sonando hasta que una mujer con un aparato manual, me revisó sin embrego se aburrio y me dijo pasele, uff.... sufri lo indecible.

al llegar a la capital, una de mis hermanas me recogió,del aeropuerto, y me llevo a atender mis asuntos, al principio, temia que descubriera mi ropa interior femenina que tanto disfruto, por no nada dijo, y creo seriamente que ni siquiera se dio cuenta, sin embargo me dijo te tengo una sorpresa, y es que invite a dos de nuestras hermanas a comer, no vemos a la 3 en tal restaurante.

asi lo hioce pero no encontre la manera de quitarme la ropa interior, ni donde dejarla ni cono sustituirla, y pense si esta mujer no se dio cuenta, tampoco las otras, de manera que me arme de valor, y me fui a comida, todas me abrasaron, pense ahora si se daran cuenta que traigo una faja, pero no ninguna se percató, me senti feliz, no puede mas que disfrutarlo, me calme por completo, y al final me llevaron a aeropuerto de regreso, pero la maquina ya no hizo sonido alguno llegue a casa y no pude quitarme mi ropa femenina hasta muy altas horas de la noche, mi mujer me dijo, que tienes, porque estas nervioso, le dije nada y me negue a seguir dicha conversacion.

Despues de eso encontre una casa de transformaciones y trate de asistir, porque ademas de ofrecer el servicio de renta de ropa pelucas y maquillaje, tienen la politica de que nada de sexo, y ademas no puedes permanecer alli hasta mas de la una de la mañana. Pues bien me preparé, me fui a la capital, llegue a la puerta pero no entre, me fui entonces, a un hotel me travesti por primra vez completamente me tome alguna fotos y termino mi aventura.

La inquietud no me deja en paz, y de manera por demás curiosa un amigo me pide que pase por el a su trabajo, porque habia renunciado, y queria que le ayudara a recojer sus cosas fui por el, pero como de costubre ese viernes llevaba bajo mi ropa de varon unas esquisitas pantaletas blancas de licra y una conselete del mismco color, nos subinos al coche, y puso una maquina de escribir en al asiento del copiloto, y sus demas cosas en la cajuela, del auto compacto que llevaba, me quite el saco, y al sentarme, en el asiento mi amigo retiró la maquina de escribir, para sentarse y a hacerlo se me razgo la camisa por las de 30 centimetros del costado izquierdo quedando desde luego a la vista, el corselete blanco, que desde luego miró pero no dijo nada, yo tampoco arranque y si decir nada pero camino a la casa de mi amigo, dije, traigo puesto un corselete, porque me facina, y este me contesta, no te procupes soy tu amigo de verdad.

llegamos finamente a su casa bajamos sus cosas, desde luego me puse de nuevo mi saco, y de repente mete la mano derecha bajo su cinturon y pantalón y jala unas pantaletas de color azul pastel, para que las pudiera ver y me dice, vez es un fetiche, no te procupes ya te dije soy tu amigo.

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