Mi amiga tres patas.

enviado por Lean

Vivia solo y me llama un amigo que necesitaba que alojara a alguien en mi dapartamento por unos dias mientras estuviera en la capital. No le podia decir que no pues cada vez que iba a la costa usaba su departamentro que se encontrba muy bien ubicado al frente del mar.
Un dia estaba comiendo y me tocan a la puerta, cuando abro me encuentro con una morocha exorbitante vestida muy sexy. En ese momento no me di cuenta que era un trava pues estaba buenisima. Nunca antes habia estado con un tipo ni con un travesti, era hetero, al menos eso creia.
le di una habitacion y casi no nos veiamos pues ella estaba haciendo sus gestiones mientras yo trabajaba pero llego el sabado, que amanecio lloviendo muchisimo y cuando me siento a desayunar se me aparece en el comedor con una bombacha de seda donde le saltaban aquellas nalgas que enseguida se me puso la pija que pense se me rompia el calzoncillo. se me acerco y me dijo pasandome la mano por el pelo, lo unico bueno que se puede hacer un dia asi es coger. Ni lo pense, nos fuimos a la cama y le meti la lengua hasta la garganta. Mi sorpresa vino cuando ella se quito la bombacha y aparecio aquel pedazo de porronga que no le cabia en la mano. Papi, ya se que esta muy grande, por eso me dicen tres patas. No sabia que hacer pues nunca antes se me habia presentado una cosa asi. ella si sabia lo que hacer pues cuando me vine a dar cuenta me la habia metido entera en la boca y casi me ahogaba, se la chupe todo lo que pude y ella me la empezo a chupar a mi, mientras tanto me metia la lengua tambien en el culo y me iba metiendo un dedo con crema que me sabia muy rico. Con una agilidad de una felina me puso boca abajo en la cama y me cayo arriba y mientras me mordia el cuello sentia como aquel pedazo enorme de carne me queria entrar por el culo. Estaba tan buena que le abri las nalgas lo mas que pude hasta que aquella porronga se me metio hasta el alma. me cogio con tanta fuerza y me echo tanta leche en el culo que no tenia fuerzas ni para levantarme. Asi acostado me siguio cogiendo y solo nos levantabamos para comer o meternos en el banio para darnos una ducha donde tambien me cogio, agachado con las manos apoyadas en la baniera. Al terminar el dia me dejo que le cogiera el culo y saben que, me gusto mas que ella me lo cogiera a mi, asi que me puse de nuevo en cuatro patas.

Ver más relatos eróticos