Hermoso sentirse mujercita

enviado por Malena

Voy a contar mi experiencia del travestismo, desde adolescente me imaginaba vestida de mujer, así llego la juventud y con la parejas que tuve como heterosexual, al desnudarlas me las ingeniaba para ponerme encima de mi cuerpo desnudo, los vestidos o blusas de seda, que tienen la especial suavidad, textura y que me excitan, paso el tiempo y viaje a una provincia alquilé mi cuarto y como estaba sola pude comprarme baby dalls, vestiditos minis, medias nylon, portaligas y mis zapatos, hasta que llegó la ocasión de que como era docente de universidad, opté por invitarle a mi cuarto a uno de mis alumnos, supuestamente tímido, pero lo que buscaba yo era que por fin un hombre me viera vestida de mujer, en esa noche, bebimos alcohol, y jugamos cartas de tal forma que el castigo era quien perdía se quitaría un prenda de vestir, y luego de estar totalmente desnudos, conforme se perdía se ponía una prenda femenina de la colección que yo había acumulado, hasta que cuando yo estaba con mi brasier, mi vestido, mi truza de encaje, de pronto este chico se me abalanzó y me empezó a acariciar mis piernas, mi abdomen y me besaba excitadísimo, al fin había conseguido hacer realidad mi sueño de mujer. Luego me dí valor y empecé a besar todo su cuerpo, pero el estaba muy ebrio, y se dejaba sin embargo su pene era chiquito, y me atreví a besarlo y chuparlo con mi boca, y acariciarle los testículos, posteriormente lo masturbaba para erectarlo y lo ponía en mi ano, que emoción sentir esa cabezita de su miebro a la entrada de mi orificio anal, era indescriptible la sensación, pero no me logró penetrar por el estado de ebriedad, pero fue maravilloso haber logrado esta realidad de tener a un hombre tratándome como mujer. luego ya me regresé a mi lugar de origen, pero nuevamente tuve la oportunidad de estar con él, y pasaron las mismas experiencias anteriores otra vez feliz de sentir a mi hombre mi único hombresito igual no me penetró pero si lo intentó.
Pasaron los años y en confianza le conté a mi esposa, y ella muy comprensiva me pidió que me vistiera de mujer y que iríamos de compras con ella misma de todo el vestuario, lo s zapatos, los perfumes, la cartera, y todo el arsenal femenino, hasta que llegó el día de hacer realidad la fantasía, el caso es que me vestí toda una mujercita, me puse mis mediad nyon, mis tacos, también una peluca, collar, aretes, portaligas, me maquillé, los ojos, los labios, las mejillas, y de pronto en el dormitorio semioscuro, empezamos esta aventura, me olvidé ella me puso el nombre de MALENA, entonces me presenté ante ella, y su reacción fue: ahh, waa, te ves una mujer, caminas como mujer, y te sientas toda sexy, me enseño a cruzar las piernas, como coger las cosas con la feminidad, etc. que agradable ahora sentir halagos de una verdadera mujer, y luego decirme vamos a comprar mas prendas para que te pongas, en la intimidad le pedía que me tratara como mujersita, es decir que sea mendada en acariciarme las piernas a través de mi faldita, que yo opusiera cierta resistencia, a bajarme mi truza de encaje negro, y que me ariciara con sus dedos el orificio anal, y el placer que producía haciendo gemir, pidiéndole estasiadad y con locura que me haga su mujer, que yo estaba dispuesta a todo, y ella así lo entendía.
En fin quedan muchas experiencia más por disfrutar vale la pena recalcar lo delicado, suave, excitante de las prendas femenina, que a nosotras nos perturba, y si alguien te hace un piropo te desvaneces; en fin amigas hasta una nueva ocasión, les mando un beso, by by

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