Mi tío

enviado por Mónica

Tenia doce o trece años, vivia en casa de mis abuelos, una casa antigua, grande de dos plantas, en la planta alta estaban los dormitorios, yo tenia el mio todo empezó una noche que subio mi tio a mi dormitorio, se recosto junto a mi en la cama y empezó a conversar de cosas varias a la noche siguiente hizo lo mismo y asi varias noches en una de ellas mientras conversaba me empezo a tocar los pies y las piernas, acariciarmelas y asi cada noche me fue tocando mas y mas yo sentia unas cosquillistas ricas cada noche era un paso mas, hasta que una de ellas me empezó a besar en la cara, luego en los labios, y asi todo el cuerpo mas adelante me hizo sacar la camisa y despues el pantalon y siempre me seguia besando y acariciando me empezaba a gustar y ya cda noche esperaba con ansias que el subiera despues una noche se saco el pene y me preguntó si me gustaba y me cogio la mano y me lo hizo coger asi seguia avanzando hasta que hizo me lo meriera en la boca y me iba indicando como lo tenia que hacer, hasta que una vez senti un chorro de liquido que me invadia la boca y me llego a la garganta, casi vomito esto se seguia repitiendo hasta que empezo a poiner su pene en mis nalguitas y de a poco cad noche me lo fue penetranto un poquito mas me dolia mucho pero tanto hacer termino penetrandome todita el dolor era inmenso, su pene era bastante grande y grueso subia todas las noche sy todas las veces me ahcia el amor y empezo a eyacularme adentro empezo a gustarme a tal punto que ya me hacia falta cuando por alguna razon no subia a verme una noche de ellas me llevo unos calzoncitos de mujer , una falda y una blusa y me los hizo poner, lueo me llevo un pañuelo de cabeza y me lo puso y quede como una niñita a, asi me hacia vestir cada noche mientras me penetraba y me decia que era su niña un domingo me dijo que me iba a llevar a pasear, asi que salimos de la casa como si nada, ya en el carro de el me hizo poner la ropa de niña y unas zandalias, y me hizo bajar del carro y fuimos a un parque, el me llevaba cogido de la mano y cuando no habia nadie me daba besitos e incluso me presentaba a sus amigos como su sobrina desde entonces.
Me hice señorita y ahora una señora siempre pensando en esos momentos que duraron casi dos años.

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