Conocí a Maruca

enviado por anónimo

Mi amiga Pupi me invito ese viernes en la noche para el fin de semana a la casa de su amigo del cual me venia hablando, con el se vestían con lencería en su casa en las afueras de la ciudad.
Hable con mi tía y le explique que me habían invitado a pasar un fin de semana unos amigos para dejarla tranquila y no se preocupara.
Me sentía ansioso por conocer a esta nueva amiga de Pupi y con la cual compartiríamos sin duda gratos momentos de placer.
Fui al lugar indicado por donde me pasarían a buscar, al rato llego el auto que manejaba el chico este que le decían Maruca, se veía mas alto que Pupi, delgado y morocho con el pelo tipo melena y a la altura de los hombros me saludo muy amable cuando subí al coche.
El viaje de mas o menos cuarenta minutos nos llevo a un lugar alejado de la ciudad donde no había muchas viviendas alrededor y era como una finca donde había una casa no muy grande pero se notaba confortable.
Al llegar bajamos los bolsos y mercadería que consumiríamos durante la estadía en el lugar sin duda que al concurrir con frecuencia y no tener lugares cercanos donde proveerse adquirían las cosas en la ciudad.
De un bolso Pupi comenzó a extraer la ropita que usaríamos, toda lencería de distintos colores como ser rojo, negro blanco y alguna turquesa entre otros con medias y ligueros haciendo juego, nos despojamos de nuestra ropa de calle y fuimos vistiendo esas bellas prendas.
Me sorprendió él aparto sexual que cargaba Maruca le sobresalía por los costados de la tanga sus huevos y pedazo, era de temerle a semejante verga.
Luego de estar vestidas con lencería dimos inicio a los besos y caricias allí y enseguida fuimos entrando en calor con los toqueteos por todo el cuerpo de cada una de nosotras y con los chupones y besos que se alternaban.
La pija de Maruca era grande porque mi mano no podía abrazar por completo su circunferencia y sobresalía con su cabeza gruesa e inflamada.
Nos sentamos en el sofá del living, Maruca me comía la boca y me acariciaba todo el cuerpo mientras yo le tocaba la poronga, Pupi se arrodillo entre sus piernas y le comenzó a lamer los huevos y fue ascendiendo con su lengua por el tronco para absorberla entre sus labios y comenzar a chupar.
Maruca me fue deslizando hacia sus entrepiernas que separo para que pudiésemos estar con Pupi acariciando y lamiendo su verga que adquiría mayor dureza a medida que se la sorbíamos alternando entre sus huevos tronco y cabeza.
Pupi luego me comenzó a tocar el ojete y me dejo sola chupando esa enorme pija que apenas me cabía hasta la mitad en la boca, porque la cabeza me tocaba la campanilla y me ahogaba.
Mi calentura fue aumentando en la medida que Pupi me chuponeaba el agujero del culo e introducía sus dedos. Maruca me tomo de mis brazos y me ayudo a ponerme en cuatro sobre el sillón, Pupi se puso delante de mí ofreciéndome su pija para que se la chupara, mientras Maruca lamía mi ojete escarbando con la punta de la lengua.
Tan entusiasmada estaba con la verga de Pupi que ni cuenta me di en que momento Maruca dejo de lamerme para apoyar la cabeza de su poronga en mi hoyo, lo que sí debo reconocer que fue muy compasiva y suavemente fue empujando y entreabriendo mi orificio para lograr introducir la gruesa cabeza que hizo saltar lagrimas de mis ojos por el ardor que provoco la dilatación.
Trate de respirar lo más profundo posible para relajarme en esa perforación que me estaba realizando mi nueva amiga, luego de unos momentos en que me sentía preparada para seguir recibiendo esa verga, continué saboreando la pija de Pupi.
Maruca con parsimonia me siguió introduciendo su pingo, abriendo mis nalgas retrocedía y avanzaba ganando terreno dentro de mi ojete, separando mis carnes interiormente hasta que sentí rozar sus huevos contra mis nalgas.
Pupi me daba su choto en la boca y Maru en el orto era una sensación sin igual la que estaba disfrutando con estas amigas. Estaba totalmente entregada a gozar de esos dos pedazos de carnes endurecidos y que derramarían dentro de mi cuerpo ese néctar que se acumulaba en sus pesados huevos.
Los chupones y lamidas que le proporcionaba en la pija a Pupi, la habían puesto muy caliente y no tardaría mucho tiempo mas en descargarse, entre tanto Maruca me clavaba bien a fondo su poronga.
Le comencé a pajear la pija a Pupi ante la inminente eyaculacion y saque la lengua para recibir sus escupidas que salieron con intensidad ante el manoseo que le hacia a su tronco y sorbí su liquido a medida que salía, mientras Maru estrellaba su pelvis contra mis nalgas.
Que bien me culeaba Maruca la sacaba toda y la volvía a entrar inmediatamente no permitiendo que mi hoyo se cerrara ni por un instante, te gusta mi amor como te estamos atendiendo me decía Pupi mientras me besaba en la boca introduciendo su lengua. Si son dos potras divinas exclamaba yo. Ahora te voy a sacar tu juguito me dijo y se puso bajo mi vientre a chuparme la pija, a la vez que acariciaba mis huevos.
Maruca abría mis nalgas con sus manos y me introducía toda su poronga hasta el fondo, tenia mucho aguante la guacha me culeo mas de veinte minutos hasta que anuncio entre jadeos que terminaba la retiro y se puso delante de mí para eyacular en mi boca se agarro el tronco y lo sacudió un par de veces terminando sobre mi lengua una gran cantidad de leche que no paraba de escupir y muy espesa además.
Yo acabe en la boca de Pupi que me ordeño hasta la última gota un descanso obligado nos hizo tomar liquido y comer unos sándwiches para reponer energías
Espero sus comentarios y les seguiré relatando mis vivencias con Pupi mi tierna amante.

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