Mi enanita Nadya - parte 1

enviado por Novio de Nadya

NADYA, MI PRECIOSA ENANITA

Yo iba bastante seguido a un boliche de esos que llamaban saunas, en el que hab?a todas las noches unas 20 a 30 putas y putitas de todo tipo: morochas, rubias, flaquitas, carnudas, alguna negra, maduras y tambi?n pendejitas, todas muy putas y como para coj?rselas una noche entera.
Yo sol?a elegir cada noche una distinta, prob?ndolas para ver si eran complacientes y bien putas. Como tambi?n ten?a all? varias que me gustaban, sub?a a la habitaci?n llev?ndome alquilada por horas a la que esa noche me excitara m?s. Las putas me conoc?an y algunas sab?an lo que me gustaba hacerles y se prestaban con ganas a lo que les pidiera, porque les pagaba muy bien.
Hasta que una noche, en que hab?a m?s de 30 putas y putitas, vi a una diminuta pendejita que estaba aparentemente por primera vez y que me llam? la atenci?n.
Estaba paradita en un costado, tendr?a apenas 18 a?itos, cara de pendejita, trompudita y muy bonita, pelo renegro peinado en colita, pocas tetitas, pancita levemente bultuda (estar?a de pre?e?, pens?), patitas diminutas ensandaliotadas, y sobre todo, le calcul? que apenas medir?a un metro con 30 cent?metros, a pesar de que estaba encaramada en unas sandalitotas muy altas. Una enanita! Como esa noche abundaban las putas, nadie se le acercaba, era nueva y no la conoc?an, pero a m? las chiquititas me paran la pija como ninguna otra.
La imagin? toda desnudita abajo m?o, diminuta y aloj?ndose mi pija (que mide m?s de 25 cm de larga cuando est? bien al palo, y 7 cm de gruesa), agarr?ndose de la cama y a los aullidos, llena de mi pija que seguramente la llenar?a hasta el fondo de sus entra?itas. Como estaba all? para que se la cojieran, aceptar?a todo lo que quisiera hacerle.
La abord? y se puso contenta porque nadie la hab?a elegido, le pregunt? el nombre y me dijo: Nadya! Y me encant?. Al instante decid? que me la iba a cojer llen?ndole con mi pija su cuerpito diminuto aunque la desfondara. Las putas de ese boliche eran todas complacientes y ten?an que dejarse hacer de todo, era la condici?n que les pon?an para trabajar ah?, porque si no eran as?, las echaban, y si esa preciosa enanusquita todav?a no lo sab?a, lo iba a aprender esa noche conmigo.
Nadya ten?a una sonrisa inocente y p?cara a la vez, y aunque ten?a carita de pendeja, la imagin? muy putita, y apenas charlamos un poco, me la llev? a una habitaci?n arriba por dos horas.
Estaba contenta, y apenas entramos a la habitaci?n, a Nadya le cambi? la carita, se puso seria. Le pregunt? qu? le pasaba, y poni?ndose colorada, me confes? que era su primera noche en el boliche, que estaba ah? porque ten?a una nena de 6 a?os, Yamila, y ten?a que trabajar para criarla porque se la hab?an cojido una madrugada a la salida de un baile y la dejaron pre?ada y la hab?an echado de su casa.
?Y cu?ntos a?itos ten?s, preciosa??, le pregunt?.
?Ahora cumpl? 19, me pre?aron a los 12!?, contest?.
?Es que ser?as una pendejita hermosa, Nadya! Cualquiera te habr?a hecho lo mismo! Y ahora sos divina, me gust?s mucho! A m? me encantan las chiquititas, y vos sos la m?s diminuta que he conocido! Y del pre?e, ten?s hijitos??, le dije.
Eso que le dije le gust?, y orgullosa me dijo: ?tengo tres pendejitas de 6 a?itos, trillizas!?
?Diosita! Estar?as repansudita con ese pre?azo! C?mo te habr?n llenado de acabadas que te pre?aron as?! Sos diminuta, c?mo te cab?an tres pendejitas en tu cuerpito? Est?s divina, Mamita, a pesar de ese pre?azo!?
?S???! Pre?ada, era una pelota humana!?, contest?, y con cara de asustada empez? a desnudarse, hasta que qued? paradita frente a m?, desnuda como una fruta, mir?ndome con carita de miedo, no sabiendo qu? hacer. Ten?a tetitas preciosas y puntudas, muy pezonudas, pancita abultada con un hermoso ombligote saliente y unas patitas diminutas. Me encantaron sus patitas de dedotitos cortitos y le pregunt?: ?Qu? n?mero calz?s, Nadyta? Qu? preciosas patitas diminutas ten?s!?, y me contest?: ?32 ? 33, pero no consigo, y tengo que comprar 34!?
Sus patitas diminutas ten?an preciosos dedotitos perfectos, su cuerpito era carnudito y blanco, y apenas la vi toda desnuda, la pija se me par? debajo del pantal?n como nunca. ?Parate as?, toda desnudita, arriba de la cama, que quiero verte toda!?, le ped?.
Nadya se subi? a la cama y me mir? el bulto y se espant?: ?Qu? pija ten?s ah? abajo, papito! C?mo ser? si la sac?s! Y justo a m? me toca ese pedasote? En mi primera noche ac?? Si me la met?s toda, me vas a desfondar!?
Y a Nadya se le puso la cara p?lida de espanto cuando saqu? mi pija, esa noche con m?s de 25 cent?metros de larga y m?s gruesa que un bracito de ella.
?Ayyyy! ESO me vas a meter a m??????, casi grit? la enanusquita.
?S?, pendejita, y te la vas a aguantar TODA! Sos una putita preciosa, y para eso est?s ac?, para que te cojan! Y te voy a cojer hasta desfondarte, y me vas a aguantar todo lo que te haga!?
Ya en bolas y con la pija parada como un m?stil, me acost? en la cama y le dije: ?Ven?, acostate arriba m?o y primero comeme la pija!?
Nadya obedeci? y sent? su cuerpito caliente encima del m?o, se acomod? y me agarr? t?midamente la pija con una de sus manitas, no sabiendo qu? hacer, y me mir? a los ojos, dulcemente t?mida pero dispuesta a todo.
?Nunca te comiste una pija, Nadya??, le pregunt?.
?S?, a varios de mis novios, pero nunca vi una de este tama?o, es espantosa! No me va a entrar en la boca!?
?Vas a ver que s?, yo te ense?o a tragar pija y me vas a dar el gusto aunque te ahogu?s!?, le dije.
Nadya me mir? de nuevo, pero sac? d?cilmente su lenguotita y me lami? la cabesota de mi pija.
?Agarrala, lam?mela y empez? a com?rmela, enanusquita divina!?, le dije, y ella abri? su bocuchita y se meti? la cabesota de mi pija, que le llen? toda la boca.
?Ahora empez? a trag?rtela, met?tela toda de a poco, apret?mela bien fuerte con tus dientitos, putita hermosa!?, le orden?.
Nadya sab?a que no ten?a m?s opci?n que hacerme lo que le dec?a, as? que trat? de tragarme la pija, que estaba tremenda. El diminuto cuerpito de Nadya me hab?a excitado tremendamente y mi pija esa noche pasaba los 25 cm de larga. La enanita se alcanz? a meter menos de media pija en su boquita cuando tuvo una arcada y sacudi?ndose, me vomit? encima, con los ojos llorosos, mir?ndome como pidiendo perd?n.
?No importa, Nadya divinita, siempre a todas mis putas les cuesta poder trag?rmela, me vomitotean encima, pero me gusta, y despu?s se la tragan hasta atraves?rsela en el cuello, y vos tambi?n vas a poder!?, le dije, y al mismo tiempo la agarr? de la cabecita y la atraje hacia m? para meterle mi pijota en la gargantita. Nadya patale? y se retorci? como electrocutada cuando mi enorme pijotasa se le clav? en la gargantita, la abri? y la atraves?, meti?ndosele toda bien adentro, ahog?ndola. La hab?a engargantado! Muy pocas putas son capaces de tragarse mi pija, y menos toda entera, pero a la diminuta Nadya pude hac?rsela tragar instal?ndosela en la garnata. La ten?a cojida por la boca, la garganta, y me la iba a gozar espantosamente porque su diminuto tama?ito me excitaba infernalmente. Yo sent?a mi gruesa pijotasa apretada por la gargantita de la enanusca, que se debat?a ensartada como jam?s hab?a imaginado, y me miraba con cara de desesperaci?n, llorando y clamando silenciosamente para que la desclavara y poder respirar.
Pero en vez de eso, aferr? a la enanitota por la nuca, oblig?ndola a comerse mi pijota hasta los huevos, que le golpearon la bocuchita, y empec? a sacudirla contra la cama para acabotaciarla muy adentro y goz?rmela como nunca hab?a gozado a una putita pendeja y tan diminuta como ella.
Nadya aguant? sin aire cojida por la bocotita casi unos cuatro minutos, reventada contra la cama, clavada y poni?ndose azul, hasta que me le acaboti? a chorros y mi primer lechotazo le sali? desbord?ndole por las comisuras de la bocuchita. Me la acaboti? de nuevo en seguida, ya con la enanitota azul ahog?ndose, casi desmay?ndose sin aire. Pero le ten?a m?s acabotiadas para darle, as? que me par? en la cama, con Nadya colgada de la bocuchita con mi pija profundamente atornill?ndola por el cuello, me la goc? otra vez, levant?ndola de la cama y sacudi?ndola colgada por la bocucha en el aire con mi pija hundida adentro.
Nadya manotiaba en el aire, sus diminutas patasitotas me pegaban pataditas, pero me la aguant?, a pesar de su diminuto cuerpito y su angostita gargantita. Sufri? el engargantazo y no se quej?, aunque sus estertores de asfixiada fueron espantosos, se retorc?a colgada de mi pija en el aire y por eso me la goc? m?s, la agarr? de los pelos oblig?ndola a hacerme una tragotiada infernal, someti?ndola a lo animal como jam?s hab?a podido hacerle a otra puta, y menos a una enanitota. Cuando por fin le desenterr? mi pija del cuello y de la garganta, toda sudadita y hecha remierda, Nadya me pudo mirar a los ojos y en medio de toses y escupiditas, roncamente susurr?: ?Qu? animal, jam?s imagin? semejante pijota! Y menos todav?a que me la iba a poder tragar! Me hiciste remierda, y en mi primera cojida ac?! No me avisaron lo que me esperaba...!?
?Mejor, Nadyta! As? te estreno yo, y te voy a hacer de todo para hacerte bien putita!?
Y la preciosa enanita, toda sudada y ronca por la tragada descomunal que le hice hacerme, dijo: ?Papito! No me imagin? nunca una pijotasa como la tuya, con ESO te las coj?s a las otras putas de ac?? Te la aguantan??
?Muy pocas, Nadyta, se asustan y no me entregan la boca, o cuando las estoy empijotando patean, se la desclavan, vomitan o me reputean!?
?Y te las coj?s a fondo, les cabe tu pijota? No quiero ni pensar en que alguna te la pueda aguantar por culo! Las desfondar?as!?
?Algunas me la aguantan por culo a los alaridos, patalean y se retuercen, se agarran como desesperadas de la cama, muerden la almohada, rajan las s?banas, pero les abro las tripitas hasta aloj?rsela entera, quedan abiertas como tulipanes, pero a algunas les gusta sentirse as?, trepanadas por culo! Amo a las putas entripotables que se me entregan a fondo!?
?Y eso me vas a hacer a m???, pregunt? la enanita, temblando de espanto.
La ten?a desnudita encima m?o, chorreando mis acabadas, asustada pero como queriendo saber qu? le iba a hacer.
?Te la aguant?s lo que voy a hacerte, divina putita diminuta??, le pregunt?, pero Nadya no alcanz? a contestarme, porque la agarr? de la cinturita, la atraje hac?a m?, la sent? sobre mis piernas y la clav? por culo abri?ndole las tripitas en una sola embestida animal, clav?ndola y abri?ndola por dentro. Nadya me clav? las u?itas, me ara??, y aull? hasta quedar ronca, el aullido se le convirti? en un ronco bramido, de la bocuchita le saltaba salivita con espuma, trepanada como jam?s una putita enanita hab?a sido. Pero me la aguant?!
La acaboti? cuatro veces hasta que del culito le desbordaban mis lechotazos, hasta que qued? despatarrada en la cama empastada de mis acabotes y se desmay?.
Nadya, la preciosa enanitota diminuta, se aloj? mis 25 cm de dura pijotasa aullando, pero se la clav? toda y la acaboti? adentro cuatro veces.
La tuve cinco horas, cada tanto por el tel?fono interno avisaba que la alquilaba por otra hora, y cuando la dej?, baj? casi no pudiendo caminar, pero no se quej?. Le dije: ?Ma?ana vuelvo por vos, te voy a ense?ar otras cosas que quiero hacer con vos, Nadya!?, y ella sonri? aunque estaba destruida y me dijo: ?Bueno, te espero ma?ana!?
Y as? comenz? mi amor por la enanita Nadya. Me la coj?a casi todas las noches, ella era solo para m? en el boliche, y le gustaba.

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