Mi vecino me hizo su mujer

enviado por Crossflor

Comencé a sentir esa necesidad de vestirme de mujer, con prendas de mi madre o de mi hermana mayor.
Recuerdo que esperaba el momento de encontrarme solita en casa para comenzar la transformación: primero quitarme el calzoncillo para subir por mis piernas una bombachita "cola-less" cuyo hilo dental penetraba la rayita de mi cola. Luego era el turno de la medibacha, o media de nylon que estiraba bien hasta arriba, superando mi ombligo.... ¡¡¡ Qué hermosa sensación sentir mis piernas envueltas en medias de mujer !! Esas medias se las sacaba del armario a mi madre. Luego sí la vedette: la pollera, que por lo general eran las faldas "tubo" de mi hermana. Como ella era mas flaquita que yo, que quedaban bien ceñidas a la cintura, a la cola y a las piernas, casi casi que me dificultaba el caminar. Después de la pollera venían los zapatos, que sí o sí debían ser de taco alto, para que estilicen mis piernas. Por último el sostén o corpiño, que rellenaba con algunas medias viejas, y una blusa bien femenina haciendo juego. Una vez vestida me dirigía al baño, donde frente al espejo me ponía "base" para limar toda aspereza en mi cara, y pintaba los labios con un rojo radiante. Los ojos los delineaba como podía, y pasaba varios minutos pintando mis uñas.
Así vestida me pasaba las tardes enteras: caminaba de un lado para el otro, lucía mi look frente al espejo, tomaba la leche o hasta inclusive estudiaba vestida de mujer. Siempre, siempre, siempre luciendo lo mas femenina posible, cruzando mis esbeltas piernas ó, en todo caso, manteniendo mis rodillas bien pegaditas. He llegado a atender el teléfono así vestida, generalmente amigas de mi madre, lo que me producía una hermosa sensación.
He llegado a usarle practicamente toda la ropa a mi madre y a mi hermana, quienes para aquél entonces trabajaban todo el día afuera, llegaban a las 19:00 horas aproximadamente, por lo que yo tenía entre 4 y 5 horas diarias para llevar a cabo mi transformación.
Con el correr de los días sentía que necesitaba algo mas: ya no me conformaba con vestirme así dentro de casa, mis fantasías consistían en salir a la calle, pero no quería que nadie me vea así, travestida, pues siempre tuve mucho miedo al "que dirán", y cómo se lo tomaría mi madre si se enterase.
Fue en ese momento en que me animé a salir al patio, caminar al aire libre y sentir la brisa en mis piernas debajo de la pollera fue una sensación que me provocó una enorme satisfacción.... Cada vez me sentía un poquito mas libre y realizada.
Fue así que me animé a subir a la terraza, debido a que había que colgar la ropa lavada por el lavarropas, y esas tareas de mujer me encantaban hacerlas cuando me travestía. Recuerdo ese día inolvidable como si fuera hoy: tenía puesta una remerita blanca bien ajustada al cuerpo (recuerden que era flaquita), una pollera azul bien ceñida al cuerpo cuyo largo no llegaba a las rodillas (pero casi casi), medias de nylon color piel y zapatos de taco azules: tomé el recipiente con mis manos, salí del lavadero, crucé el patio y comencé a subir las escaleras ya que el "tender" de la ropa estaba en la terraza.
Era tan ajustadita la pollera que las escaleras tuve que subirlas de costado !!!
Eran las 3 de la tarde y había un sol radiante, aunque era primavera por lo que no hacía ni mucho calor ni mucho frío. Con mucho entusiasmo tomaba cada prenda, la estiraba bien, y luego me estiraba para colgarla de la soga. No había colgado ni 5 prendas cuando escucho mi nombre:
- Jorge !! (ese no es mi nombre en el documento, pero prefiero ni nombrar el real)
El alma se me cayó al piso !!! Con mucho miedo solté la ropa y comencé a bajar las escaleras lo mas rápido posible, huyendo hacia la casa, cuando vuelvo a escuchar:
- Jorge !! Sos vos ?
Entré lo mas rápido posible a la cocina, y de un portazo cerré la puerta.... Temblando me senté en una silla sin saber qué hacer.... Pensaba y pensaba quién sería, quien podía ser que me había visto en la terraza, y no habían muchas alternativas: o Renzo, el abuelo de 80 años de la casa de al lado, pero que casi nunca sale a su patio, ó ANTONIO, un cuarentón bastante pintón que vive en la casa del fondo, que se comunica por un pasillo que bordea mi casa.
¡¡ Pero no podía ser Antonio !! ¡¡ Si él es viajante de comercio y generalmente nunca está en su casa !! Y Amalia, su mujer, también trabaja todo el día... ¿ Quién sería entonces ?
Con el correr de los minutos, y no sin antes tomar un base de agua, comencé a tranquilizarme... Todo había pasado...
Tenía la ropa sin colgar en la terraza, por lo que debía subir nuevamente a terminar dicha tarea, pero esta vez había decidido que subiría vestido como hombre.
Cuando decidí quitarme la ropa de mujer que tenía puesta, no había ni siquiera bajado el cierre de la pollera, cuando siento que alguien toca 2 veces el timbre de casa: subo nuevamente el cierre de la falda y como puedo -con los tacos es casi imposible- corro hacia la puerta de calle y miro por la mirilla: efectivamente era Antonio, el vecino del fondo... Miro y pienso.... ¿ qué hago ? Cuando vuelve a tocar el timbre: RINNNNNN
Me hago el tonto y no respondo al llamado. Pienso ilusamente que tal vez se iría.... Cuando escucho:
- Jorge, sé que estás en casa, abrime por favor !!
Trago saliva, y me animo a contestarle, sin dar la cara y por detrás de la puerta:
- Buenas tardes, Antonio. Mamá no está y yo estoy estudiando.... ¿ qué necesita ?
- Hablar con vos, Jorge. Abrime por favor.
- No puedo ahora Antonio, estoy ocupado.
- Bueno Jorge, te doy 3 minutos para que vengas a casa así como estas vestido ahora. Si no vienes hoy a la noche hablaré con tu madre acerca de esa linda amiguita tuya que estaba colgando la ropa en tu terraza....
Antonio se dio media vuelta y entró por su pasillo hacia su casa. No supe qué hacer, corrían los segundos, y debía tomar una pronta decisión. Entonces tomé el teléfono y lo llamé a Antonio a su casa:
- Hola. Responde Antonio.
- Qué tal Antonio, soy Jorge, ¿ Ud. necesita hablar conmigo ?
- Hola Jorge. Sí, necesito hablar con vos ahora mismo. En realidad quiero hablar con "tu amiguita", así que espero que todavía esté en casa y venga ahora mismo a la mía a tomar unos mates....
- Ud. sabe Antonio que no existe esa amiga mía.....
- Jorge: te doy 5 minutos para que me toques el timbre de casa así, vestido como estabas en la terraza, que vamos a conversar !!!
Y me cortó. No tuve otra opción. Si no cumplía con su exigencia Antonio esa misma noche hablaría con mamá, lo que sería caótico para mí.
Entonces tomé un bolsito de mano, puse adentro un calzoncillo, una remera, un pantalón de gimnasia y unas zapatillas.
Me puse unos lentes de mujer (de mamá) para que no me reconozca nadie en la calle, abrí la puerta y asomé los ojos: no había nadie ! era el momento ! Salí a la calle, cerré la puerta y dí 2 vueltas a la llave de la cerradura. Mientras pongo las llaves en la cartera (también de mamá) un auto que pasaba por la calle me toca bocina... Obviamente me asusté, por lo que inmediatamente le toqué el timbre a Antonio.
Al no abrirme la puerta insisto 2 veces mas, es que alguien venía caminando por la vereda de enfrente y podía reconocerme.... Cuando veo que alguien abre la puerta, era Antonio:
- Pasa Jorge, o como debo llamarte ?
- Florencia... Flor mejor, si le parece....
- Pasa Flor, vamos a la cocina, vamos a hablar un poco....
- Y su señora ? Está en casa ?
- No Flor, son recién las 15:30 horas, ella no llega hasta entrada la nochecita.
Comencé a caminar por el pasillo, con la cabeza agachada y una postura totalmente sumisa. Veía la pollera, mis piernas y mis zapatos, que hacían el típico toc-toc-toc con cada paso. Antonio caminó detrás mío, por lo que sentía su mirada recorriendo todo mi cuerpo....
Llegamos a la cocina, coloqué tanto el bolso de mano como la cartera sobre la mesita chiquita que tenía allí, me senté en una de las dos sillas que Antonio tenía en la cocina y crucé mis piernas. Puse mis manos sobre mi rodilla y no levanté la vista en ningún momento... Sólo esperé.
- Dulces o amargos, Flor ? Pregunta Antonio.
- ¿ Que cosa ? Respondo.
- Los mates !! El agua ya está lista.
- Dulces para mí. Gracias.
Sin mediar palabra alguna comenzamos a "matear". Yo seguía sin levantar la cabeza. Él toma los dos primeros mates, y me da el tercero. Yo lo tomo con mi mano derecha y lo tomo. Estaba verdaderamente rico. Al devolver el mate veo que en la bombilla había dejado pintura de labios, por lo que me levanto y tomo una servilleta de papel que estaba sobre la mesada, para limpiar la bombilla.
Al levantarme veo que mi pollera se había levantado, producto de haberme sentado, por lo que primero bajo el forro de la falda y luego la tela de la misma, dejándola caer libremente. Fue en ese momento cuando advierto que Antonio tenía su mirada en mis piernas, de una manera muy alevosa.....
- Ay Antonio.... ¿ Le puedo pedir que deje de mirarme las piernas ?
- Lo que pasa es que tienes mejores piernas que tu madre y que tu hermana....
Me puse toda colorada, por lo que luego de limpiar la bombilla me volví a sentar en mi silla, esperando que la conversación saliera a la luz.
Fue en ese momento en que, entre mate y mate, Antonio me hizo un sinfín de preguntas, como ser ¿ Desde cuando me travestía ? ¿ Qué tipo de prendas femeninas prefería ? ¿ Porqué las medibachas ? etc. etc.
Debo confesarles que con el correr de los minutos la charla se puso muy amena, y debo reconocer que la estaba pasando bien. De hecho tuve que pedirle el toilette prestado, ya que me estaba haciendo pis de tanto tomar mate.... Pero también aproveché a retocar mi pintura de labios, y a delinear mis ojos, por lo que en el baño me demoré un poco mas de lo habitual....
- Pensé que te habrías caído por el hinodoro !! Me dijo Antonio, al verme nuevamente en la cocina.
- Es que aproveché a pintarme.... ¿ Acaso me demoré mucho ?
- No Flor, ahora estás mas linda que antes.... Así me gustas un poco mas....
Glup !!! ¡¡ Tragame tierra !! Pensé....
- Me tengo que ir Antonio, se me hace tarde.
- Pero todavía no se hicieron las 17:00 horas !!! Quédate un poco mas conmigo para seguir platicando. Y perdóname si te incomodé.
- Entonces hago mas mates ? le pregunté
- Por supuesto ! Me contestó
Me volví a parar, llené la pava de agua y debí hincarme hacia adelante para quitar la yerba vieja del mate. Antonio seguía con su mirada detenidamente cada uno de mis movimientos.
- ¿ Te has vestido así en público ?
- No, jamás. Aunque a decirle la verdad, me encantaría mostrarme frente a todo el mundo como toda una mujer, porque así me siento.
- ¿ Acaso no te gustan las chicas ?
- No no no..... Las chicas sólo son mis amigas....
- Y los chicos.... ¿ Te gustan ?
- Los chicos de mi edad son muy idiotas. Como me ven amanerado me cargan, me dicen estupideces, me tocan la cola y en el baño del colegio alguna vez quisieron ultrajarme !!! Los detesto !!!
- ¿ Y los hombres ? ¿ Te gustan ?
- Sólo sueño que me traten bien, como a una verdadera dama....
- Te hago un ofrecimiento.... ¿ Porqué no vamos al cine ? ¿ Qué tienes que hacer mañana ?
- Me encantaría, Antonio, pero no me animo a salir así vestida, desde casa, a plena hora del día. Además, ¿ qué le diría a mi madre ?
- Bueno bueno bueno... Dejame pensar.... ¿ Ir a bailar ? ¿ Te gustaría ?
- Sí ! Me encantaría ! Pero ¿ Cómo haríamos ? ¿ Qué le diría a mi madre ? ¿ Y Ud. a su mujer ? ¿ Qué excusa pondríamos ?
- Tu sabes, soy viajante de comercio. Viajo todas las semanas al interior llevando y trayendo mercadería. Podrías acompañarme en uno de los viajes, y en alguno de los pueblos del interior podríamos ir a bailar.... Total.... ¿ Quien nos reconocería allí ?
La idea realmente me atrajo. Y ahí mismo, entre mate y mate delineamos cuál sería el viaje mas acorde para que hagamos juntos.
- Ven conmigo a La Rioja. Salgo en auto el viernes por la mañana y el domingo estaremos de vuelta. Te lo aseguro.
- Puede ser Antonio.... Déjemelo pensar.
Terminamos otra pava de mates y partí hacia mi casa.
Antonio me acompañó hasta la puerta de su casa, y luego de verificar que a mi casa no habían llegado aún ni mi madre ni mi hermana, me estrechó un fuerte abrazo, me dio un beso en la mejilla y, al oido, me dijo:
- Confírmame a mas tardar el jueves, para saber si reservo en el hotel una habitación simple o una doble.
Le dí un afectuoso beso, de esos que dejan marcados los labios, y me fui.
Esa noche habrá sido la mas feliz de mi vida, hasta ese día. Pero en mi interior estaba en duda, pues por un lado tenía la posibilidad de ser toda una mujer en público, y por el otro sentía un gran temor por aceptar el ofrecimiento de Antonio. Pero qué perdería ?
Al día siguiente, el miércoles, decir depilarme íntegra. Usé la maquinita de depilar de mamá, que es nueva y anda perfecto. Quedaban solo 24 horas para decidirme y seguí indecisa.
El jueves, luego del mediodía, y estando de vuelta sola en casa, volví a transformarme como mas me gusta: esta vez usé un conjuntito de ropa interior color negro, cuya bombachita es tipo "cola-less", zapatos negros con taco de 7 cms., una solera blanca y una falda tableada, bien amplia y larga hasta las rodillas, de color negra. Entré al baño y comencé a pintarme, cuando ya casi estaba lista sonó el teléfono:
- Hola ! Atendí con mi voz normal.
- Sí, buenas tardes, está Flor ?
Reconocí inmediatamente la voz ronca de Antonio.
- Sí, de parte de quien ?
- Antonio, un amigo.
- A ver.... Un segundito por favor !
Me encantó el juego que me propuso Antonio, por lo que luego de unos segundos, e imitando la voz de una mujer, respondí:
- Hola !
- Flor ?
- Sí, quién es ?
- Antonio ! ¿ Cómo andas ?
- Bien Antonio, y Ud. ?
- Bien, mas que bien ! ¿ Sabes ? Compré una película, una comedia, y pensé que querrías verla conmigo, en casa, mientras tomamos mate o café. ¿ Quieres ?
- Me encantaría Antonio, pero debo estudiar matemáticas para el lunes ! Mañana tengo un viaje al interior, mas precisamente a La Rioja, y no se si tendré tiempo suficiente para estudiar....
Indirectamente le estaba ratificando a Antonio que lo acompañaría a su viaje.
- Qué alegrón !!! ¿ En serio me acompañarás ? Pues entonces mas que nunca debes venir a casa para que definamos juntos nuestro viaje !
- Bueno, voy para allá. ¿ Me abre rápido la puerta ?
- Ya te estoy abriendo !!!!
Me asomé en la calle, y cuando no ví a nadie a ninguno de los lados salí rápido, cerré aún mas ligero las cerraduras de la puerta y cuando iba a tocarle el timbre Antonio él se asomó enseguida.
- Ven ! Pasa !
- Gracias !
- wwooww !!! Estás preciosa !!!
Antonio me dio un caluroso beso en la mejilla, me tomó de la mano, la llevó hacia arriba de mi cabeza y me hizo dar un giro, de esos que hacen "volar" a la pollera.
- Te ves bárbara !!! Me dijo.
- Gracias Antonio. ¿ Acaso es un cumplido ?
- No Flor, en serio, estás muy bonita.
Entramos en la cocina, y apartó una silla de modo que yo me siente en ella. Yo, pasé mis dos manos por detrás de la cola, tomando el volado de la falda y mientras tomé asiento la estiré hacia los costados, a punto tal que la falda cayó por los costados hasta casi el piso.
- Mate o café, Flor ?
- Lo que Ud. quiera, Antonio.
- Mate, entonces.
Y mientras se calentaba el agua, Antonio se sentó a mi lado, tomó un mapa de rutas y comenzó a explicarme cómo sería nuestro viaje.
Quedamos en que saldríamos el viernes a las 10,00 horas de la mañana.
Lo que pasó en el viaje, en el próximo relato !

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