Mi falda de cuero beige. Nuestro reencuentro

enviado por Crossflor

Como recordarán de haber leído mis anteriores relatos, tanto el sábado a la noche como el domingo los pasé con Adolfo, y tuvimos sexo hermoso, precioso, inolvidable: bucal y anal.... Bah !! Para todos los gustos....
El lunes fue el día de mi viaje en tren, mi primer viaje en tren como "Flor", el cual fue sensacional e inolvidable. Envuelta en un vestido floreado y súper femenino, con una falda bien amplia y acampañada, con forro blanco en su interior.... wow era una reina !!! Y tan fue así que, aún sin quererlo, conquisté a mi apuesto príncipe Gustavo, quien me propinó una exquisita apoyada en todo mi viaje a Constitución, y terminamos con sexo alocado en "Alojamiento Siglo XX", frente a la plaza....
¿ Les cuento ? El culito me quedó como una flor (éste es también mi nombre !!!!) por lo que luego de hacer el amor acaloradamente me volví a mis pagos, sin hacerle el recado a Adolfo, que no era otro que ir a buscar sus estudios.
Cuando llegué al comercio de Adolfo, debo reconocer que estaba desalineada: mi peinado no era el mismo, una media la tenía corrida, y por mas que quise arreglarme en el viaje de vuelta, mis labios no estaban tan bien pintados que cuando había salido a la mañana.
- ¿ Pudiste raerme los estudios ?
- No Adolfo, estaba cerrado.
- ¡¡ Cerrado !! ¡¡ No puede ser !! Voy a llamar por teléfono. ¿ Qué te pasó que estás así ? Saliste hecha una reina y volviste hecha un parpajo !!!
- Estoy cansada, Adolfo. Me voy a descansar al departamento....
Y me volví al departamento de él, donde tenía mi ropa.Pensé en pegarme una ducha, para recargar energías, cuando en eso, y desde el baño, siento la puerta de entrada al departamento.
- ¿ Quien es ? Grito fuerte.
- Así que estaba cerrado, no ???? Hablé al centro, y estuvo todo el día abierto. ¡¡ Me mentiste !!
No sabía done meterme, Adolfo me había descubierto y no tenía coartada para remediar la situación.
- ¡¡ No quiero una mentirosa aquí !! ¡¡ Te vas ya mismo !!
- Dejame explicarte.....
- Nada. Toma sus cosas, sus regalos, y se va ya mismo de aquí.
Le pedí 10 minutos para cambiarme. Me vestí de chico, con las bermudas y zapatillas que tenía en el bolso. Tomé toda la ropa que habíamos comprado, la puse en las bolsas, y me despedí de Adolfo, no sin antes darle un sabroso beso en los labios, y pidiéndole disculpas por enésima vez.
Pasó toda la semana y Adolfo no contestó un sólo llamado mío, ni los mensajes de texto. Imagínense, de martes a viernes sin comunicación con mi amorcito.
El sábado, como siempre, arreglé con mis amigas en ir a ver una película a su casa. Como no estaría Adolfo, quien estaba muy enojado conmigo -con razón-, pensé en vestirme acorde a la situación: una remera blanca, por encima de un sostén también blanco, medias color piel, con portaligas para que no se desplacen, una falda tubo de cuero color beige, algo ajustada a la cola, con caída a media pierna. No era minifalda. En los pies unos infaltables tacos aguja de unos 10 cms. (hermosos), de color marrón claritos, de mi hermana. La falda estaba forrada, por lo que era muy cómoda para caminar. Charloteamos toda la tarde con las chicas, mientras jugábamos y planeábamos que hacer el domingo... Yo, como imaginarán, siempre veía la puerta de entrada, a la espera que llegue Adolfo.
Rato antes de las 20:00 horas llegó el padre de las chicas, pero para mi desazón vino solo.... Cuando nos saludaba yo le pregunté por Adolfo... Grave error, pues sonrió demostrando que sabía todo lo que había pasado entre nosotros.....
- Está muy enojado con vos !!! Me contestó.
- Yo soy la que está enojada con él. Repliqué.
- Arréglense. Furon sus últimas palabras, y partió hacia el taller que tenía en el fondo.
Al rato la mamá de Laura nos llamó para comer. Comimos unos tallarines caseros, riquísimos. Al terminar de cenar me ofrecí a lavar la vajilla, por lo que las chicas me ayudaron a llevar todos los utensillos sucios. Ya en la cocina me puse el delantal, de modo de no ensuciarme ni la remerita blanca, ni la falda de cuero beige....
En eso, cuando comenzaba a lavar los platos, siento el timbre.... Mi corazón no dejaba de latir.... ¿ Sería Adolfo ? Me pregunté. Pero nada, yo empecé a lavar los platos, ya que no escuché mas ruidos. En eso se abre la puerta de la cocina, giro mi cabeza (tenía las manos recubiertas por guantes de látex, con la esponja llena de detergente !!!) y veo que aparece Adolfo.... No sabía si reir o llorar, pero su presencia me alegró la noche... Me hago la ofendida, y dejo de mirarlo para seguir lavando los platos. El se acerca hacia mí, sigilosamente.....
- Buenas noches. Me saluda.
- Hola ! Respondo
Se acerca hacia mi cuerpo, yo no lo miraba. pasa su mano derecha por mi cintura, y con su mano izquierda corre mis pelos... Los pasa por detrás de la oreja, para darme un exquisito beso en la mejilla. Quiero quitármelo de encima pero tenía las manos con jabón, y no podía correrme de la bacha.
- ¿ Qué hacés Adolfo ?
Él sigue abrazándome, y con su mano empieza a contornear mi cola, toda mi falda.
- Estás hermosa hoy. Me dice
- Estoy enojada con Vos !!! No me respondiste un sólo llamado !!!
En eso siento su mano en mi colita, y empieza a hacer presión.
- No toque la mercadería que no va a llevar.
- Quin te dijo que no la voy a llevar. Respondió.
En so toma mi cabeza con la mano izquierda, y sin dejar de hacer presión en mi cola con su mano derecha comienza a besarme los labios. Yo dejo la esponja, el detergente, la vajilla, dejo todo para abrazarlo y retruibuirle cada uno de los besos... Qué divina sensación tener su lengua recorriendo toda mi boca, mientras su mano no se desprendía de mi cola !!! Yo estaba entregada.
Mientras nos besábamos frenéticamente entró Laura a la cocina:
- Perdonen si interrumpo.
Yo, sonriendo, le respondo.
- No interrumpís Lau !!!
- Ya empieza la película. Nos dice.
- Termino de lavar y voy. Le digo.
Adolfo me propina un par de besos de lengua mas, y luego de dos palmadas en mi cola, me dice:
- Te espero en el living.
Me apuro por terminar de lavar. Lavo rápido todo lo que quedaba, me quito los guantes de látex, y me dirijo al living. Al llegar a él, todos los sillones estaban ocupados por las chicas, por los padres de Laura y un sillón individual por Adolfo....
- Donde me siento ? Consulto a todos.
Y Adolfo golpea sus piernas, para decirme:
- Aquí, conmigo.
Nooooo dije. Tragame tierra !!! Sólo Laurita sabía de lo nuestro !! Cómo me iría a sentar en las piernas de Adolfo !!!
- No no, me traigo una silla.
- Dale !! No seas boba, sentate en el sillón con Adolfo !! No te va a violar !! Dice Valeria.
- Dale, dale que empieza la peli. Insiste Claudia.
Como no me quedaba otra, me dirijo hacia el sillón de Adolfo y le pido un lugarcito. El se corre hacia un costado, pero el lugar que me quedaba era ínfimo.
- Sentate en mis piernas, no seas tonta. Insiste Adolfo.
Estiro mi falda hacía abajo como queriendo inultilmente hacerla mas larga (jaja), junto mis rodillas, y me siento sobre Adolfo. Primero en las rodillas, pero luego fui tomando confianza y me fui tirando hacia atrás. Se apagaron las luces, por lo que sólo se veía lo que iluminaba la pantalla del televisor. Yo me hice la zonza, y ayudada por la oscuridad quedé finalmente sentada sobre su miembro, el cual estaba realmente erecto y bien grande.
Con el correr de los minutos yo hacía breves movimientos de cadera, que claramente incitaban al pene de mi amado Adolfo... Gracias a la oscuridad nadie los advertía, sólo Adolfo que cada vez se ponía mas loco.
La película un embole total, por lo que a la hora el que no estaba dormido se había ido a tomar un café a la confitería de la esquina. Como ya nadie nos veía, le susurré al oido:
- Siento algo sobre mi cola que me gusta y quiero mucho..... mmmmm....
- Y yo tengo sobre mi pene la mejor cola del universo. Me contesta.
- Tengo medias 4/5.... Querés que me levante aquí mismo la falda de cuero ??
- Acá ??? Delante de todos ?? Me contesta al oído
- Es que están todos dormidos !!! Me corrés la bombachita ??
En eso me levanto, y ayudada por la oscuridad alzo mi falda, y corro mi bombacha hacia un costado, mientras Adolfo bajaba la cremallera de sus jeans y sacaba del interior de sus calzoncillos ese pene erecto, mi pene, era todo mío.
Sin hacer ningún ruido, me siento sobre él, y empiezo a friccionar para que entre en mi hoyito.... Estaba muy grande, y dolía, pero no importaba. Una vez adentro, me recosté hacia adelante, y Adolfo me tomó de la cintura y empezó a bombearme acaloradamente, pero sin hacer ruido.l Me encantaba !!! estaba teniendo sexo anal delante de las chicas, y ellas dormidas no se daban cuenta. Mientras me bombeaba y bombeaba, me dijo que estaba incómodo, por lo que nos levantamos del sillón y nos dirigimos a la cocina.
Yo no podía caminar, de nuevo, ya que me estaba destrozando el culo con una cogida fantástica. Me levanto, hago caer mi falda beige de cuero y sin hacer ruido me dirijo a la cocina. Adolfo se levanta la cremallera, y me sigue. Una vez en la cocina, empezamos a besarnos y besarnos, hasta que toma mi cabeza y me lleva hacia abajo: quería que se la chupe !!! Me puse de rodillas frente a él, le bajo el cierre del pantalón, saco ese precioso pedazo de carne y comienzo a mamarlo desaforadamente. No pasaron ni cinco minutos cuando me toma de los pelos, y me hace levantar. Me da un beso en los labios, me pega una cachetada fuerte:
- Qué te pasa ? Le digo.
- Estoy muy enojado con vos. Me responde.
En eso me hace girar de modo de ponerme de espaldas a él. Me inclina hacia adelante y me recuesto en la mesada. Levanta mi falda de cuero nuevamente, corre la vedetina y yo me abro de piernas, esperando lo peor (bah ! lo mejor). En eso me embiste con semejante trozo de carne, tan violentamente que me hace gemir. Y empieza el bombeo especial, ese que me había puesto loca el fin de semana pasado. plaf, plaf, plaf, plaf, plaf, hasta que me toma fuertemente de mis caderas, y llevándome sobre su integridad, se corre dentro mío, sintiendo yo ese calorcito precioso sobre mi hoyito, lo que significaba un placer único. Quedo hecha bolsa recostada sobre la mesada. Él quita su miembro de mi interior, lo guarda en su lugar y cierra la cremallera. Yo ? Atónita !!!
- Me servís algo fuerte de tomar y me lo traés al living ? Así terminamos de ver la película.
- Bueno, ya voy. Le respondo. En so siento que su lechita empezaba a correr por mi culito, queriendo escaparse. Tomo unas servilletas de papel, y me limpio como puedo.
Y mientras Adolfo se iba de la cocina, yo cierro mis piernas, acomodo la bombacha en su lugar y bajo la falda, como toda una señorita. Abro la heladera, obtengo dos cervezas en lata y las llevo para el living. Todos dormían aún.
- Tenés mucho lugar donde sentarte ahora !!! Me dice Adolfo.
- Ni loca !! Mi lugar es sobre tus piernas, ahora y siempre. Le respondo.
El se abre de piernas, y yo me siento muy femeninamente sobre su pelvis... Le doy una de las cervezas, y abro la mía. Estaban heladas. Estaban riquísimas. Me cruzo de piernas, y así seguimos viendo esa película embolante, que estaba por terminar. La hermosa película había pasado hace instantes.....

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