al fin pude gozoniar

enviado por mariajosefa

Estoy casado y me muestro como heterosexual, pero llevo varios años deleitándome vistiendo divinas ropas de mujer experimentado y explorado mi lado femenino en todo su esplendor por lo cual me sodomizo con un consolador, no habia tenido experiencias físicas sexuales con hombres pero soñaba con que eso sucediese. Un dia que mi esposa se ausento, estaba muy caliente con ganas de sentir al fin una verga entrando y saliendo de mi culito como tantas veces lo he visto en videos entonces me puse sostén con aumentos, unas medias largas de nylon, una tanguita rosa y un vestido de faldita mas bien corta, eso si pegadito al cuerpo, me mire al espejo y se me veian unas nalgas paraditas y unas buenas curvas, me maquille y me puse adornos bien lindos, ya estando asi lo único que me quedaba era masturbarme como de costumbre y sodomizarme con mi consolador, me sentía en la gloria era fabuloso todas las sensaciones despertadas y mi mente volo al infinito, me imaginaba que estaba en un sitio donde se escuchaba una música cadenciosa que invitaba al morbo y que al agacharme para recoger algo que se me había caído el vestido se me levantaba y dejaba al descubierto la mitad de mi culito por ello tenia que bajarme el vestido cada vez que lo hacia estando asi me sentía hembra hambrienta de sexo, aun sabiendo de mi naturaleza de hombre, increíblemente me imaginaba que llegaba mi hombre, me puse toda nerviosa, lo salude tratando de que se me oyese una voz melindrosa y femenina, oi alla en mis adentros que me dijo “Veo que eres una nenita deliciosa” y asi empecé un monologo dentro de mi imaginación formando una comedia, con una sonrisa y con los ojos cerrados en medio de mi delirio casi sentía una presencia que se puso detrás de mi, que se me pego por la espalda y me agarro las caderas yo retrocedi hacia el pude sentir su verga entre mis nalgas, pero realmente era yo excitada tanto que se me puso dura a mi también, la verdad era que yo misma me estaba acariciando, tome un pantalón y una camisa los rellene con lo que encontré a mano formando un cuerpo y en la entrepierna le puse mi consolador, parecía un hombre acostado con la verga bien parada, puse un espejo grande al lado para ver mi propia escena, sentía una fiebre y mi cuerpo temblaba empece a bailar cadenciosamente a mi hombre allí acostado me embriagaba el ver reflejada en al espejo esa deliciosa verga parada, me alce la falda me quite las pantaletas y cerrando los ojos musitaba quedamente “ Papi aquí tienes tu putica, hazme el amor que me muero de deseo, soy tuya y este culito también”, me acerque y con mano temblorosa tome esa delicia y acariciándola la bese y se me fue entrando en la boca yo chupaba con desespero, hasta que me llego a la garganta mi respiración entrecortada y mi corazón acelerado junto con mi mente entraron en un estado un tanto de sopor enajenado, sin mas dandole la espalda a la parte superior del cuerpo que allí tenia, me le monte a horcajadas mire por el espejo y efectivamente vi un cuerpo de macho una verga y yo aun vestida de nena con la falda a la cintura y las tetas paraditas, mis nalgas peladas buscaban afanosamente aquel divino pene sentí en la puerta de mi ano esa cabeza desafiante y deje que poco a poca me fuera invadiendo, que delicia me movia buscando se me entrara todo y empece un sube y baja coital, asi dure no se cuanto tiempo pero en medio de mi delirio un orgasmo anuncio el máximo de la copula, me tire al lado de mi macho y me derrame, fue cuando resolvi buscar a alguien que en verdad estuviese sexualmente con migo, ya no habría pretextos ni prevenciones, ni temores, busque por internet ese personaje y entrando en una pagina de gays y transexuales encontré una linda nenita con una vergota de infarto que ofrecia sus servicios, anote los datos y me fui a buscarla no sin antes llamarla y decirle mi verdad y mi necesidad, me cito y afanosamente llegue a ella, efectivamente estaba esperándome, era todo un bombon estaba con una tanguita y un brasier rosaditos, tenia un cuerpo de infarto, unos senos turgentes hermosos, unas nalgas fabulosas y lo principal para mis objetivos una verga deliciosa, me recibió con un beso y la expresión de bienvenida hablamos y poco a poco me fue desvistiendo, Yo ya tenia su verga en mis manos y apoye mis labios en la punta de su verga, sentí ese aroma de macho que despedia y sentí un suspiro diciendome, que rico se siente, yo inmediatamente le pase la lengua por toda su cabeza me la metí dentro de la boca, me gustaba el aroma, esa sensación de suavidad y tibieza de esa verga que se me ofrecia, apenas la había chupado sentí que se ponía tensa, me dijo que si me gustaba y seguí con ancias , me decía que rico como te gusta chuparla y que bien se siente, luego, pasaron los minutos acariciándonos y hablando, que rico era mamársela yo procuraba repetir lo que tantas veces había visto en videos de internet, me pregunto que si quería queme la metiera y yo emocionado le dije apresuradamente que si, pues al fin tendría algo real en mi, acostado me abrió de piernas y quede a su merced que delicia me la empeso a meter en el ano, mi dicha era grande y setia morir de gazo, me la metia y sacaba delicioso, yo solo quería que esos instantes se eternizaran yo movia el cuerpo tratando que me la metiera hasta el fondo y de que no me la sacara sino me culiara mas y mas, mentalmente prometi nunca dejar de buscar me diesen verga yo jamas pensé que eso fuese tan grandioso, ya quería tener con migo esa personita que siempre quisiese montarme y sodomizarme, además quería probar su lechecita pero en esta ocasión se derramo con el condon puesto dentro de mi, lastima pensé como seria de rico ser su lesbiana favorita y que esta nenita fuese mi pareja, pero ese era un embeleco que estaba lejos de suceder, yo mejor trataría de que atendiese mi necesidad cumpliendo todas las veces su precio, yo era un viejo y ella una nena muy joven que podría ser mi hija, en fin lo que si haría era buscarla todas la veces que pudiera.

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