Soy pasiva y super femenina

enviado por Crossflor

Aproveche en mi vida cuanta excusa tuve para vestirme de mujer, pero no de cualquier mujer, sino como una tía mía, soltera, secretaria de una multinacional y extremadamente elegante.
Ya con más de 20 y pico de años, acepté gustoso ir a pasar fin de año a Mar del Plata, con mi tía quien, como no tenía con quien ir, me invitó a pasar unos días con ella.
Fuimos al hotel Mara, un lujoso hotel, todo abonado por ella. Ibamos a la playa pero también pasábamos mucho tiempo en la pileta del hotel.
Al tercer día de estar en Mar del Plata, fuimos invitadas a una fiesta de disfraces de fin de año, que se llevaría a cabo en el mismo hotel. Ni mi tía, ni yo teníamos disfraz que ponernos, por lo que fuimos a una casa de disfraces del centro. Mi tía alquiló un disfraz de mujer maravilla, era tan flaquita que todo le quedaba bien, y me insistió que elija uno para mí, pero ahí le confesé:
- tia, quisiera disfrazarme de secretaria ejecutiva, como lo eres tu.
- Bueno, para ello te presto mi ropa ! Me contestó.
- me encantaría ! Le respondí.
Con su disfraz, volvimos al hotel, y aprovechando que el tiempo estaba feo empezamos aprovechar probar sus tailleurs.
Primero insistió en que me pegue un baño y me decile toda. Soy bastante limpio igual, por lo que me bañe y solo afeite algunas partes de mi cuerpo. Al salir tenía sobre la cama unas medida chas de nylon color piel, una serie de faldas para elegir, y un par de zapatos de ella. Primero me puse las medias, y la sensación del nylon en mis piernas fue indescriptible, luego probé una falda lápiz negra, la cual para mi gusto quedaba algo amplia y me hacía pliego al caminar, y cuando fui a probar los zapatos, nos dimos cuenta que calzó 2 números más que mi tía.
- cuánto calzas ?
- 40 tía
- bueno voy a comprar te unos para ti
Mientras mi tía fue a comprar los zapatos, yo seguí probandome ropa. Finalmente elegí una falda tubo de color rojo, con forro, larga hasta las rodillas, una camisa blanca por sobre un sostén del mismo color, las medias color piel, me pinte los labios y las uñas, y me acosté a mirar la TV mientras esperaba a mi tía, con los zapatos. En eso suena el teléfono de la habitación, y atiendo:
- quien es ?
- soy yo, baja al bar del hotel que estoy con unos amigos
- pero tía, estoy vestida esperándote con los zapatos
- bueno, te los mando por un empleado. Calzatelos y baja
A los 5 minutos golpean la puerta, y abro rápido la puerta pensando que era un empleado del hotel, pero en vez de un empleado era un hombre cuarentón, bastante apuesto
- perdón, soy amigo de tu tía, me pidió que te suba esta bolsa
Quede muda, solo atiné a contestar:
- si son los zapatos....
- ya bajas ? Quieres que te espere ?
- ven pasa.
Tomó la bolsa, dejó la puerta abierta y camino en dirección a la cama, para probarme los zapatos. Este hombre pasa, cierra la puerta y me sigue. Me siento en la cama, abro la caja y me pongo los zapatos. Me dirijo al espejo para verlos, y le pregunto:
- como te llamas ?
- Mario, y vos ?
- Florencia. Cómo quedan los zapatos ?
- estas toda fabulosa..... me responde
- gracias por el cumplido.
Le respondo. Tomó el lápiz labial rojo -haciendo juego con la falda tubo- e inclinandome sobre el espejo repaso mis labios. En eso escucho:
- tu tía me dijo que eras muy linda, pero jamás pensé que eras tan linda.
- Mario, te dijo mi tía también que soy un chico ?
- si si, pero ahora estoy viendo una hermosa mujer.
Se levanta y camina hacia mí. Me toma de prepo por la cintura y quiere correr me el pelo, para besarme
- para !!! Qué haces ? Le digo
- me guié por mi instinto. Me responde.
- Bueno, vas muy rápido para mi... bajamos ?
- estas lista ya ?
- si si, vamos.
Llamamos al ascensor, se abrieron sus puertas y subimos al mismo. Nos miramos de manera cómplice, nos sonreímos,
Llegamos al bar, y mi tía al verme quedó anonadada... no podía creer lo que estaba viendo. Sus otros dos amigos me saludaron afectuosa mente.
- puedo invitar hoy a tu sobrina al casino ??
- si ella quiere, porque no ? Responde mi tía.
- jamás fui al casino !!!
- queres ir ahora ?
- pero son las 7 de la tarde ! Esta abierto ? Le pregunto
- por supuesto. Vamos.
Mario me toma de la mano, saludamos a todos y nos vamos, ya estaba lloviendo por lo que Mario abrió su paraguas, y abrazando me por la cintura comenzamos a caminar por la rambla. Yo miraba hacia abajo y veía mis zapatos nuevos, mis bellas piernas y la falda ajustada al cuerpo, al caminar. Mario llevaba el paraguas en la mano izquierda, y me tomaba por la cintura con su mano derecha, pero de vez en cuando su mano bajaba hasta la nalga derecha, cubierta por esa hermosa pollera.
- cuántas cuadras faltan ? Mis pies me están matando los zapatos nuevos !
- tenes razón. Pidamos un taxi
Nos acercamos a la calle, y paramos el primer taxi libre que pasó. Mario abrió la puerta y me dejó pasar, él entró detrás mío, y al cerrar la puerta instruyó al taxista que íbamos al casino. Pasó su brazo izquierdo por sobre mis hombros, y puso su mano derecha sobre mi muslo, encima de la falda. Pensé que me iba a partir los labios de un beso, y a esa altura ya lo deseaba, pero no, llegamos enseguida al casino. Pagó el taxi, y bajamos lo.mas rápido posible para no mojarnos. Subimos las escaleras y de repente cambio un dinero por fichas. Entramos a la sala de juegos y me preguntó qué juego quería jugar.
- prefiero las tragamonedas !
- bueno vamos !
Me senté en una banqueta frente a una máquina, me crucé de piernas y empecé a jugar, mientras Mario me abrazaba, me acariciaba, me hablaba al oído
- ven siéntate aquí. Le dije
- y vos ?
- encima tuyo ! Puedo ?
Me levanté de la banqueta, y deje a Mario que se siente allí, y yo me recosté sobre él, permitiendo que mi cola contorneada en esa hermosa pollera roja . De inmediato mi cola quedó en pleno contacto con sus Jean, y de pronto su miembro empezó a erguirse... lo sentía en un cola... me recosté hacia atrás y empecé a besarle. Delante de todos nos comíamos a besos, hasta que empezamos a escuchar murmullos.
- vamos al piso de arriba. Me dice Mario
- que hay arriba ?
- una pista de baile
Dejamos el salón de las tragamonedas tomados de la mano como 2 novios enamorados, subimos las escaleras y entramos a un lugar que estaba bastante vacío, pero con una luz muy tenue y muy linda música. Tomó la iniciativa, lo abrazo por el cuello y sigo comiendome su boca a besos. El me abraza por la cintura llevándome íntegramente contra su cuerpo. Moviéndonos lentamente al ritmo de unos lentos lindisimos que escuchábamos, tomó sus manos y las bajo Hasta mis glúteos, invitándolo a que me tome de los mismos. Abro mis piernas todo lo que me permite la falda de modo de poner mis piernas entre las suyas, y así seguimos moviéndonos y besándonos. En eso su mano derecha se corre hacia el centro de mi cola, ejerciendo presión sobre mi cola....
- Me encanta Mario que me toques la cola. Le digo susurrandole al oido
- tengo que hacerte una pregunta. Me.dice
- pregunta lo que quieras. Le.digo
- eres activa o pasiva ?
- soy sólo pasiva, y ahora también tuya, toda tuya...
Seguimos besándonos y bailando... pero lo que pasó luego se los cuento en el próximo relato

Ver más relatos eróticos