Buen recuerdo

enviado por Amanda

Hola soy Cristofer, no me avergüenza decir mi nombre de pila, tengo actualmente 22 años, trabajo como empleado publico y todos en mi trabajo saben mi condición, nunca e sido discriminado por eso.
Pero mi historia comienza hace ya unos años, desde pequeña me gustaron los chicos desde los 11 o antes, pero me fijaba en ellos, yo era un poco mas gordo que ahora, y me daba cuenta de que los chicos se fijaban en las chicas mas delgadas, por eso me propuse bajar de peso, con esfuerzo lo logre y eso me dejo un buen culo y dos bellas piernas, y unas pequeñas tetitas, mi madre me pedía ocultarlas con una faja, la que de tanto usarla formo dos tetitas muy firmes aun que pequeñas, con una camisa suelta no se notan mucho.
Bueno el tiempo pasaba y tenia 14 años y eso me trajo una buena amiga, Sofia, era una buena chica, nos contábamos casi todo, un día le conté que me gustaban los chicos y ella dijo que ya lo sabia, y que le gustaría ayudar, le dije que los chicos solo se fijaban en las chicas y no en mi, ella me dijo que se acercaba el cumpleaños de Madelen una chica del curso y que estaba invitada, Sofia diría que llevaría a su prima y esa seria yo, estuve de acuerdo y me dijo que me avisaría lo que dijera Madelen.
Sofia me dijo que todo estaba bien y que podía ir a la fiesta Como su prima, quedaban 3 semanas y durante ese tiempo practique en mi habitación el caminar y hablar como una chica, elegí el nombre de Amanda.
Llego el día anhelado por mi, seria una chica me duche y me prepare para esa noche, llegue a casa de Sofia, ella me ayudo y me vistió como chica muy sexy, botines de taco grueso con hebillas, pantys caladas, tanga y una pantaleta para sujetar lo que escondia entre mis piernas, un short ajustado, un sujetador negro el cual se veía bien con mis tetitas, una polera que dejaba ver mi ombligo (eso fue un error, el cual me gusto) y una chaqueta, maquillaje y una peluca crespa, me mire al espejo y me veía hermosa, practique mi voz y todo perfecto.
Llegamos a la fiesta, yo era Amanda y todo me trataban muy bien, al parecer nadie se dio cuenta, lo pase muy bien siendo una chica y que un par de chicos me acosaran en especial Leo, un chico muy atractivo y muy seductor un año mayor, estaba en nuestro colegio, el me sacaba a bailar y buscaba entre conversación y conversación ligarme, me la pase de maravilla esa noche.
pasaron los días y todo seguía como siempre, con Sofia seguíamos siendo buenas amigas, me propuso repetir la experiencia de ser una chica y acepte cuando pudiera, pero paso algo muy loco esa semana, saliendo del colegio Leo el chico de la fiesta, se acerco y me dijo puedo decirte algo, que deseas le dije, sabes me dijo, encuentro intrigantes las chicas como tu, a que te refieres eres gay pregunte, no me dijo me gustan las chicas como tu, el sábado en la fiesta te veías muy hermosa, como lo sabes le dije asombrada, tu lunar cerca del ombligo, o crees que no me fije en eso, me quede pasmada sin saber que decir, el miro mi cara de sorprendido y solo dijo, el sábado estoy solo todo el día en casa, ven como esa noche y no contare tu secreto, a las 10 de la mañana esta bien. Se marcho sin decir nada mas.
Llegue a casa y llame a Sofia Para contarle, nos reunimos en mi casa y llevo la ropa que me presto ese día, me enseño a maquillarme y como ponerme la peluca, pidió ver lo que me delato y me dijo que no se fijo en ese detalle.
Salí de mi casa el sábado a las 9 de la mañana rumbo a la casa de Leo, llegue a su casa y le pedí el baño para alistarme me vestí y volví con Leo, me dijo lo hermosa que me veía y me beso por fin un beso, al principio me costo un poco, pero luego fui cediendo, me desnudo la parte de arriba y comenzó a chupar mis tetitas, eso me volvió loca el se desnudo y el rose con su torso desnudo me gustaba mas, y sus besos me volvían loca, me puso en 4 sobre su cama y bajo mis pantys y todo lo demás, lamió mi culo e introdujo sus dedos se sentían muy rico, con mucho cuidado y despacio me penetro, de apoco su pene fue entrando hasta llegar al fondo, no me dolió como esperaba solo sentí placer, sus manos en mis tetas eran lo mejor, sus besos en mi cuello, me puso de espaldas y el se quedo fuera de la cama y me penetro de nuevo, esta vez me besaba y era maravilloso, después de unos minutos acabo en mi anito y fue maravilloso, me fui al baño para asearme y dijo solo ponte la pantaleta y el sujetador, así lo hice, tomamos un café y comimos algo, después de eso me follo de nuevo, esta vez sobre el sofá de la sala, fue maravilloso todo, nos despedimos y dijo que debemos repetir nuestro encuentro, le dije que cuando quisiera.
Desde entonces comencé a comprar ropa de chica y Sofia me regalo la ropa que use en la fiesta, nos reuníamos con Leo a follar y comencé a conocer otros chicos, les gustaba por que tenia tetas como niña y fui Amanda para algunos de ellos, desde los 17 años lo soy cuando quiera ya que le conté a mis padres, y ahora que trabajo es mas fácil tener ropa y vestir como quiero, y en mi trabajo me aceptan como soy, aun que me han follado algunos chicos del trabajo y eso es un secreto.

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