Crónica de una cogida anunciada

Enviado por anónimo

Lo sabía. Sabía que esto iba a pasar. Desde hace mucho tenía el presentimiento de que, si me descuidaba, algo como esto podía ocurrir y bueno… al fin sucedió.

Aunque no estoy muy seguro de cómo fue que llegué a esta situación, creo que en el fondo ya esperaba que esto sucediera, aunque, todavía más en el fondo, estoy seguro que no sólo lo esperaba… lo deseaba.

La noche empezó como cualquier otra y la rutina me llevó, como todos los días, por esa misma calle mal iluminada donde tantas veces antes había saciado mis deseos carnales más secretos, es decir, nada de aquello era nuevo para mí.
Como tantas otras veces di un par de vueltas a la cuadra buscando a alguien en especial, ella dijo llamarse "Joana", pero yo estaba seguro que, de haber revisado alguna identificación oficial, habría descubierto que su verdadero nombre era "Juan", aunque ¿quién sabe? Tal vez fuera "Pedro", pero eso no es lo importante.

Pasaron los minutos y yo ya había recorrido aquella misma calle unas tres veces sin encontrar a la espléndida rubia que tantos minutos de pasión me había vendido; de hecho, el frío y la desesperación estaban a punto de lograr que me diera por vencido, sin embargo, una insistente voz en mi cabeza me susurró: "otra vuelta, la última y ya", y le hice caso.

En mi siguiente recorrido, cuando había perdido ya la esperanza de satisfacer otra vez mis perversas fantasías, alguien (o más bien algo) llamó mi atención: una larga cabellera, suave como la seda y más negra que la noche, atrajo mi mirada de manera irresistible.

Todavía no podía ver su rostro, pero mis ojos descendieron por el azabache perfecto de aquella melena hasta toparse con unas preciosas nalgas que sobresalían de su espalda como una estantería, cubiertas por una minifalda de likra negra que guiaba mis ojos directo a unas piernas que lucían poderosas, bien trabajadas y firmes, pero sin perder aquella silueta y suavidad femeninas que hacían bullir mi libido a temperaturas insospechadas.

Si fuera un creyente habría jurado que fue magia, pero como no lo soy, sólo puedo pensar que mis más bajos instintos me traicionaron y me hicieron acercarme a aquella deliciosa criatura, a pesar de que, muy en el fondo, ya empezaba a darme cuenta de lo que iba a suceder, aunque todavía no quería admitirlo.

Mientras me acercaba, aquella angelical criatura volteó y me miró con unos grandes ojos azul-pupilente, mientras esbozaba una sonrisa chueca que invitaba a cumplir las más retorcidas fantasías que la imaginación de un hombre pudiera concebir.

A aquella primera mirada le siguió el ya consabido y muy ensayado ritual de "Hola, amiga ¿Cuánto?", ella me barrió con la mirada, como decidiendo si le convenía o no… "500, aparte el hotel", estaba dentro del promedio… "¿Cuánto tiempo?" pregunta estúpida, lo sé, pero siempre la hago para darme tiempo de pensar… "De 20 a 25 minutos, papi ¿Te animas?", claro que sí… "Sale, vamos".

Tomamos un taxi y ella le dio las indicaciones para llegar al hotel de siempre; mientras tanto, yo me deleitaba viendo un delicioso par de tetas, adornadas con el tatuaje de una rosa, estratégicamente colocado arriba de su pezón izquierdo que me estaba invitando a besarlo ante la indiscreta y lasciva mirada del taxista. "¿Te gusta, papi?", me limité a esbozar la más perversa de mis sonrisas mientras la veía directamente a los ojos, al verme, ella soltó una risita no sé si de nervios o porque le hizo gracia mi pose de "matador", cualquiera que fuera el caso ya estábamos entrando al hotel.

Todavía recuerdo la primera vez que entré por la puerta de aquel garage, allá en los tiempos de mi temprana juventud, recuerdo que aquella vez poco me faltó para saltar fuera del taxi y echarme a correr tan rápido como pudiera para alejarme de lo que a mí me parecía una trampa mortal.

Eso fue entonces, ahora, en cambio, poco me faltaba para saltar fuera del taxi y arrastrar conmigo a aquella belleza para arrojarla sobre la cama, arrancarle la escasa ropa que llevaba y cogérmela hasta que el miembro se me desprendiera; sin embargo, algún atisbo de civilización quedaba todavía en mi mente, de modo que pagué la dejada, como todo un caballero la ayudé a bajar y aparentando total serenidad nos dirigimos al cuarto.

La sórdida habitación, con una cama de sabanas gastadas y una televisión sin botones colgando de un soporte en el techo, tenía la extraña virtud de excitarme, los recuerdos de muchos otros viajes como aquel trabajaban en mí mucho mejor que cualquier cantidad de Viagra.

No tardé ni 30 segundos en desvestirme y después de liquidar la tarifa acordada ella hizo lo mismo, sin el menor asomo de pudor se acostó a mi lado y acercó su hermoso rostro a mi cara… y me besó; sus labios y su lengua sacudieron mi mundo por completo, tan acostumbrado estaba yo al servicio impersonal y apresurado, totalmente de negocios, de aquel submundo, que no estaba de ninguna manera preparado para lo que aquella chica había hecho.

El beso fue largo y bien trabajado y aunque mi mente estaba totalmente trastornada mi cuerpo sabía a la perfección qué hacer, mis instintos se hicieron cargo de la situación y yo me dejé llevar.

Lo primero fue poner al descubierto aquellas deliciosas bolas de carne (lo sé, era silicón, pero… ¡ustedes saben!), mis manos se abrieron paso ansiosas a través de la tela del brasier rojo pero tampoco tuvieron que hacer demasiado, tan apretada estaba que una sola maniobra fue suficiente para que sus hermosas chiches saltaran con alegría fuera de la prenda, para beneplácito de mis ojos.

Mientras ella me seguía besando, haciendo pasar su lengua por cada rincón de mi boca, yo me entretenía dando un brusco masaje a sus enormes senos, mientras la hermosa morena emitía apagados jadeos guturales, que se clavaban en mi mente como mil aguijonazos de placer.

Un par de minutos más y ya no pude resistirme, desde que subimos al taxi era lo que había querido hacer: bajé un poco y puse mi boca sobre sus oscuros y delicados pezones, un poco menos saltaditos de lo que yo hubiera querido, pero lo bastante bellos como para prenderme de ellos como si hubiera sido yo un recién nacido hambriento; al mismo tiempo, ella pasaba sus dedos entre mi cabello y con la otra mano acariciaba mi espalda, mientras una de sus monumentales piernas rodeaba las mías, haciendo que nuestras caderas se unieran de una manera exquisita.

Yo habría sido feliz prendido por siempre de aquellas tetas, alternando mi boca entre una y otra mientras con una mano acariciaba la que quedaba libre y la otra recorría aquel cuerpo de carnes firmes y piel suave que bien podría haber pertenecido a la más bella de las diosas, pero ella tenía negocios que atender, de modo que, con delicadeza, se desprendió de mí y: "¿Qué quieres hacer?" en el fondo de mi mente comenzó a asomarse un deseo oscuro que no quería admitir, pero ella no tenía tiempo para titubeos, de modo que me preguntó, o aseguró, "Te lo mamo", de inmediato alcancé los condones y le di uno para que me lo pusiera.

La calidez de aquella boca era deliciosa y su habilidad para brindar placer era asombrosa, después de introducirse mi pene, la hermosa morena comenzó a chuparlo con un ritmo hipnotizante, mientras con una de sus manos acariciaba, en perfecta sincronía, mis huevos y mi perineo (la zona entre los testículos y el ano), de modo que me hizo ver estrellas.

Quizá fueron precisamente las estrellas las que me impidieron ver lo que se me venía encima, sin darme apenas cuenta, la chica buscó acomodo y trepó su enorme cadera en mi cara, me alcanzó el otro condón y me pidió/ordenó "Pónmelo", en realidad no era yo muy aficionado a dar sexo oral, sin embargo, en aquella ocasión no estaba sólo resignado (como otras veces), esta vez en realidad lo deseaba, de modo que me introduje aquel dulce caramelo en la boca y comencé a mamarlo con singular alegría, al tiempo que mis manos masajeaban sus preciosos glúteos, duros como piedra, y uno de mis dedos coqueteaba con la entrada de su culo.

Pasamos unos minutos en aquel delicioso ejercicio y yo empecé a sentir el orgasmo agitarse en mi bajo vientre, en la base de mi verga, creo que para entonces no habían pasado ni 15 minutos del servicio y yo quería gozar lo más posible de aquel cuerpo hermoso, de modo que con cuidado la aparté de mí.

"¿Cambiamos?", le pedí, ella esbozó una sonrisa pícara y se volteó para apoyar una de sus mejillas en mi pecho, estiró la lengua y comenzó a lamer una de mis tetillas, en tanto su mano derecha volvía a acariciar mis testículos y mi perineo, aquello era demasiado para mí, el íntimo contacto pronto me hizo jadear y responder al ritmo de su mano como si no tuviera yo voluntad propia.

Sin dejar de acariciarme, la chica estiró un poco el cuello, acercó sus labios a mi oreja, la mordió y en un susurro me aseguró "Quieres que te coja", no dije nada, no podía decir nada, cerré los ojos y asentí.

Lo sabía, sabía que esto pasaría, quizá porque sabía que una parte de mí lo deseaba; aunque mi mente conciente se negara a aceptarlo lo había deseado ya por demasiado tiempo y era el momento de satisfacer aquella quemante necesidad que había aflorado con la fuerza de una erupción volcánica.

La morena se levantó y sacó algo de su bolso, luego me arrastró hasta una esquina de la cama, levantó mis piernas al aire (como las de una linda virgencita) y de un tubito misterioso exprimió una especie de gel con olor a fresa que se untó en el condón; sacó un poco más, lubricó la entrada de mi ano, me miró a los ojos y me pidió "Ponlo".

Simplemente lo hice, ya sin ninguna voluntad, tomé una verga de tamaño promedio y la coloque justo sobre mi esfínter; sin advertencia y sin delicadeza alguna, ella comenzó a empujar con fuerza, por instinto, traté de resistirme, sin embargo, ella se dio cuenta y me dio una fuerte nalgada al tiempo que ordenaba "¡Afloja, puta!", como por un milagro, mi esfínter cedió y abrió paso a la mitad de aquel monstruo.

Tal vez con un poco de misericordia, ella se detuvo un momento, me obligó a doblarme más de lo que creí posible y me volvió a besar, metiendo su lengua hasta mi garganta, se levantó otra vez y clavó el resto de su barra de carne, hasta que sus ingles chocaron contra mis nalgas.

Otra vez se detuvo, pero sólo por un segundo y de inmediato comenzó a moverse, yo me debatía entre la agonía y el éxtasis por la fuerza de sus embestidas, pero aquello no duró mucho tiempo, sólo un par de minutos bastaron para que la estimulación en mi próstata hiciera surgir el orgasmo desde lo más profundo de mis entrañas, enorme, incontrolable y… exquisito, la explosión de placer dejó mi cuerpo laxo, casi como sin vida, mientras ella se separaba de mí, se quitaba el condón y lo arrojaba a la basura.

Sólo un beso más, muy ligero, apenas un roce de sus labios y luego se vistió mucho más rápido de lo que yo me había desvestido y comenzó a salir. Justo en el umbral, la bella morena volteó y me miró a los ojos "Me llamo Viridiana, cuando vuelvas a ir me buscas, papi", lanzó un beso al aire y se fue.

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Lo conocí a don Julio a los 16 en un trío que organizó Ramón, un tipo de unos 30 años que fue uno de mis primeros machos y uno de los que me hizo adicta al sexo. Don Julio estaba pasando los 45, con mucha guita, campos y esas cosas, se divide entre el pueblo y Capital. Yo fui solo pasiva, como siempre, don Julio y Ramón me cogieron a mi y entre ellos, linda fiestita. Le guste mucho a don Julio, me dijo que era una puta muy caliente y empezó a llamarme seguido, es muy potente, lechero y vicioso. Mis viejos saben que soy gay, no los convence mucho pero me bancan, y don Julio era muy generoso con ellos y conmigo. Después de un tiempo me trajo a Capital un finde largo. Lo pasamos casi todo el tiempo en su depto, me vistió de mina y fue sexo y sexo por tres días. Me gustó sentirme mujer, su minita puta. Se repitió seguido, y me fue presentando su grupo de fiestas, hay de todo, machos, minas, travestis, trolos. 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Pero como ustedes saben nada es eterno y ahora me voy a permitir contarles una rica y erótica experiencia que me animó a salir del closet en el que me encontraba, cierto día antes de salir al trabajo empecé a escoger la ropa íntima de mujer que usaría ese día y opte por colocarme unas medias nylón color negras, una tanga negra, de la misma manera su respectivo portaligas, todo de la cintura para abajo ya estaba definido, por lo que para la parte superior de mi cuerpo opte también por un sostén negro y me pude un dool, encima, viéndome en el espejo realmente tenía un cuerpazo de mujer, les aseguro que muchas damas se sentirían algo celosas por mis curvas, y lo sexy que me veía con dichas prendas, tengo la cabellera relativamente larga, ya que en mi trabajo no se hacer problema por tal situación, lo único que acompaña mi rostro al transparente que lo utilizo como protector labial, lo demás todo normal luego completo de vestirme con mis prendas masculinas y me voy al trabajo, el día pasa como cualquier día normal, pero siento como mi tanga se entra en la raya de mi culito lo que me excita bastante, y me siento muy feliz y realizada, una vez concluida la jornada, doy un paseo por el centro de la ciudad y me dispongo a cenar, lo cual lo hago como todas las noche y me voy al Cine a ven algunas películas porno, ingreso al cine enciendo un cigarrillo y empiezo a disfrutar de las películas, que por cierto son bastante atrevidas, en eso observo a un señor que se sienta a mi lado, lo que para mi no es ningún conveniente, pasan los minutos y siento que su mano empieza a chocar con mi pierna, realmente me asusto y me recujo en mi butaca, y no doy ningún elemento que pudiera pensar el caballero que podría seguir su juego, aunque dentro de mi existía un deseo escondido para seguir el juego, pero el tipo no se da por vencido con mi actitud y nuevamente intenta rosar su mano en mi pierna, no le hago caso lo que permite que el hombre sea más descarado y empieza a agarrarme la parte superior de mi pierna, para luego ir con su mano a la parte inferior y empieza a acariciarme muy suavemente, desde la pierna empieza a subir poco a poco hasta mi entrepierna y no se por qué se da cuenta que traigo algo más que lo normal dentro de mi vestimenta formal, tal vez logro percibir con el tacto los broches del portaligas, lo que me mira y sonríe, yo me siento bastante avergonzada e intento cambiar de sitio, pero él muy amable me dice a la oreja que por favor no me vaya, que sabrá comportarse como un verdadero hombre frente a las circunstancias en la que nos encontrábamos ambos, me resigno y vuelvo a sentarme en mi butaca, limitándome a tomarle la mano, intentando tener cierto control, él muy amablemente aprovecha para tomar mi mano inicialmente la empieza a acariciar, lo que me gusta mucho, luego empieza a entrecruzar nuestros dedos de nuestras manos, empanadas, yo no pongo ningún tipo de resistencia, y en ese juego estamos algunos instantes, para luego el con la otra mano, me toma nuevamente de la pierna y empieza a acariciarla, lo que hace sentir bien y empieza a gustarme pero mucho más empiezo a excitarme, en eso me animo a desabrochar mi camisa lo que el hombre se da cuenta y sube su mano hasta mi pecho y empieza a acariciarme mis tetitas, al sentir que llevaba un dool y un sostén y sentir que las tenía algo creciditas, me susurra al oído ?que bonito busto tiene usted señorita?, me siento en los cielos y dejo que el hombre me meta mano por la parte superior de mi cuerpo, suelta mi mano y la suya se va hacia mi espalda y empieza a sacar la camisa del pantalón y empieza a acariciar mi espalda, sube y baja, cada vez que baja lo hace cada vez más y más abajo hasta llegar a mis caderas y yo suelto mi cinturón lo que permite que su mano ingrese a la parte interior de mi pantalón que es mi rico culo, el hombre pone cara de admiración por las caderas y los glúteos que tengo, los acaricia y los aprieta con bastante erotismo, yo hago mi cuerpo hacia adelante lo que le permite tener mayor espacio para su cometido, yo siento la necesidad de agarrar algo de él, y mi mano empieza a acariciarle sus genitales, por encima de su pantalón él se da cuenta y desabrocha su pantalón se baja se calzoncillo y me muestra una hermosa verga bastante crecidita por la excitación que venía sintiendo, la toma y empiezo a moverla como si le estuviera masturbando y ahí pasa lo imprevisto, el hombre me dice que se llama Manuel y me toma de la quijada y me regala un beso, yo me limito a responder a tan agradable sorpresa y primero chocan nuestros labios y luego empiezan a entrelazarse nuestra lenguas, algo realmente maravilloso, parecemos dos enamorados en plena función cinematográfica, lo que a mi me gusta mucho y al mismo tiempo me excita bastante, poco a poco me va bajando el pantalón y puedo exhibir mis piernas y mi ropita interior, lo que le gusta mucho a mi hombre, la mano que estaba en mi culito empieza a rosar mi raya y acercarse a mi hoyito, su mano estaba seca y le pido que la moje para que no me maltrate, él la ensaliva y moja mi culito, me siento en las estrellas, que rico se siente realmente que te froten tu culito bien mojadito es la primera vez que siento estas nuevas sensaciones, estamos así manoseándonos mutuamente por un buen rato sin descuidar nuestros besos mojados y terriblemente sensuales y eróticos, a lo que el me propone si deseo avanzar un poquito más, a lo que yo le pregunto a qué se refería, él me dice que podemos ir a su departamento o si yo tengo algún lugar, lo que me dio miedo y yo le plantee que disfrutáramos este momento a lo máximo, él me ruega que podamos pararnos al final de la sala para estar más cómodos, a lo que yo muy gustosa acepto tal proposición sin imaginarme lo que podría pasar, nos arreglamos y nos vamos primero al baño y luego a pararnos al final de la sala, una vez acomodados frente a frente, nos abrazamos yo tomo su cuello y el mis caderas, nos besamos, y realmente estimados lectores que rico es tener a un hombre abrazándote y besándote y yo que le pueda tomar del cuello colgándome como una verdadera dama, el aprovecha para tomar mis glúteos y apretar mi culo para que choque nuestros cuerpos, en eso aprovecho para baja una mano y nuevamente acariciar su hermosa verga él se da cuenta y me desabrocha el pantalón me lo baja hasta las canillas y me toma por el culo y empieza a chupar mis tetas y morder mis pezones, realmente en ese momento sentí la necesidad de poder estar con un hombre, a lo que me doy la vuelta y le entrego mi hermoso culo, el se agacha se pone de rodillas y baja mi tanga y empieza a penetrarme con su lengua, en mi hoyito, que sensación tan excitante que hermoso sentir una lengua en mi culo, nunca voy a olvidar tan excepcional momento, después de un rato él se pone de pie y empieza a refregar se verga contra mi raya y mi culo, mientras manosea mis tetas, yo me inclino un poco para sentirla en su verdadera dimensión. Me da la vuelta y es mi turno, me arrodillo y empiezo a chupar tan hermosa verga, la meto hasta lo más adentro que puedo y siento el placer de ser sometida oralmente, es como si tuviera un clítoris en mi garganta, siento un placer inmensurable, la verdad que deseo que termine en mi boca ya que realmente le encontré un gustito a los líquidos pre seminales que salían de su verga, pero la idea de él no era la misma, por lo que me toma de los hombros y me hace para para luego besarnos y cruzar nuestras lenguas la de él con el sabor de mi culo y la mía con el sabor de su pene, que rico realmente, nos metemos mano nuevamente y a mí me admira mi comportamiento ya que era la primera vez con un hombre en esta situación. Luego él me da la vuelta y empieza a colocar saliva a mi culo, a mi hoyito, mete un dedo hasta adentro y yo siento algo rico, con cierto dolorcito, pero que importa, luego ingresan dos dedos, realmente que rico, empieza a dilatar mi culo, yo simplemente como toda dama espero pase lo que pase, él me empuja hacia la pared y viene por atrás, nuevamente me coloca su lengua en mi culo y la introduce hasta más no poder, lo que me hacer sentir una loca y perder el control en esa situación yo ya no podía parar la situación y estaba decidida a aceptar lo que venga, él se para y empieza a intentar introducir su verga a mi culo y yo me encuentro desesperada y ansiosa por poder probar esa rica verga, le pido que la meta a lo que él me hace caso y la introduce con mucha calma, poco a poco, que rico realmente yo frente a la pared, saco mi lengua para lamerla, es que estaba realmente enloquecida, que rico se siente cuando tu hombre empieza a culiarte a jugar con el mete y saca, me acaricia mi cuerpo y yo meto mi mano por debajo de mi entrepierna y realmente percibo que tenía toda su verga dentro de mi culo, la sacaba y la volvía a meter, que hermoso era sentir que salga la verga y vuelva a ingresar en mi hermoso culo ahora ya desvirgado, estuvimos culiando por más de quince minutos y el hombre no se cansaba y tampoco terminaba, yo sentía mis pierna fallecer y que cada vez más y más perdían fuerza, en eso empiezan unos movimientos más rápidos y penetrarme hasta el fondo tomándome de mis caderas a apretándome contra su cuerpo, y siento que empieza a vaciar su rica leche en mis entrañas por mi culo, oh!!! Que satisfacción tal linda, sentirme una hembra arrecha y que su hombre ha llegado a clímax verdadero, luego el se va apagando poco a poco y su verga empieza a dormirse y se sale de mi culo, y percibo un gran vacío en mi culo, pero realmente estaba satisfecha, sin darme cuenta me toco mi pene y estaba mojadita, yo había llegado al orgasmo, con semejante culiada, nos vestimos y nos quedamos un rato abrazados, fumamos un cigarrillo y nos despedimos sin mayores compromisos y contratos, solamente ha sido un encuentro entre dos seres que buscaban satisfacer sus instintos sexuales.
las cosas de la vida 5
Relato enviado por mariludmila
y asi paso mi debut como mujer,,,, a partir de esa noche,,, poco a poco mi cuerpo fue feminizandose, por las hormonas y por mi estado de animo,,, llegue a sentirme Mujer,,, empece a mejorar mis uñas, mi piel, mis labios, mi cabello empezo a crecer,, y me volvi rubia,, y mi pene dejo de erectarse,, se redujo a su minima expresion y vestida como mujer el espejo me devolvia una figura muy sexy,,,
Mi vida de Lunes a Viernes se preparaba para las noches perfumes cremas ceras depilatorias aros collares anillos brazaletes, prendas muy femeninas todo giraba para hacerme ver y sentir como una mujer muy apetecible,,, asi la segunda noche,,, tuve 3 participaciones con clientes de muy buen nivel,, la noche siguiente fueron 2 , la otra de nuevo 3 y asi todas las noches yo estaba con 2 o tres hombres, con los cuales realmente disfrutaba sentia me exitaba y gozaba,,, hasta que una noche,, vino un chico de unos 30 y tantos,, con un cuerpo muy trabajado en el gymnasio que me cautivo apenas lo vi,,, a tal punto que fui yo quien le pedi ir a un lugar mas comodos,, ja,,, apenas entramos en la habitacion,,, le quite la camisa lo tire en la cama y empece a recorrer con mi boca y mis manos todo su explendido cuerpo,, podia sentir como su temperatura iba en aumento podia sentir el nectar dulce de su aliento como se volvia mas agitado,, podia sentir como su exitacion se hacia palpable y notable,, y realmente lo disfrutaba,, me encantaba besarlo olerlo recorrerlo y sentia como el lo disfrutaba,, cuando llegue a su entre pierna ,, le quite el cinturon, le desprendi el pantalon desabroche un par de botones y ahi quedo delante de mi cara una explendida y rica pija con un olor muy sensual y penettrante,,ese olor a exitacion a liquido preseminal a macho por explotar,,, sin mediar palaba la toque con la puntita de mi lengua,, loque hizo estremecer a ese urso de punta a punta,, volvi a tocarla con mi lengua y otra vez y otra y ya no pude mas y con no poco esfuerzo pude meter esa increible belleza en mi boca,, solo lapunta nunca habia estado con un hombre tan grande,,, y empece a besarlo a chuparlo a lamerlo y asi logre que su tamaño se multiplicara a un punto que me asusto,,, cuando iba a meter de nuevo en mi boca su animal,,,por fin reacciono,,, y me tomo entre sus brazos,, a partir de ese momento ya no tuve mas control,, el me domino fisica y mentalmente,,,, me quito la ropa me beso en la boa el cuello las orejas, atras de la nuca sus manos me recorrian por arriba de mis pantalones sin cansancio hasta que me quito mis pantalones me dejo en bragas me dio vuelta y senti,, la lengua mas caliente y hermosa del mundo metiendose y lubricando mi colita,,, yo en 4 patas jadeaba y me exitaba,,, cuando de pronto senti que su cabeza se metia en mis nalgas y la punta de suhermosa nariz queria entrar en mi huequito ,,,empece a jadear como una perra y a pegar grititos de placer,,esto lo exito mas y de pronto,,, un dedo,, empezo a jugar y a tocarme y de pronto lo senti en mi boca se lo bese lo chupe lo llene de mi saliba y me lo saco y asi humedo me lo metio,, en la colita,, fue un grito ahogado,, ese dedo hacia maravillas entraba salia jugaba daba vueltas,,, y de pronto de nuevo en mi boca,, pero esta vez junto con otro dedo mas,,,, ahora iban dos a jugar con mi colita,,mientras me decia cariño tengo que dilatarte bien para que no te duela,,, al oir esto,, jadeando y agitada le pedi por favor que queria chuparsela,,,se dio vuelta asi mmientras seguia jugando con sus dedos me regalo su hermosa verga para que yo la disfrute,,,
no se bien cuanto tiempo paso si se que se detuvo el tiempo que yo no era yo,,, que yo le pertenecia en cuerpo y mente,, que deseaba ser penetrada por el y en un momento con mucho cuidado se sento en una silla y me pidio que me sentara arriba de el,, claro,,, el detalle es que para sentarme tenia que penetrarme y asi lo hice,, me pare abri las piernas pase una arriba de el y empece a sentarme,, muy pronto su cabeza se apoyo en mi culito,,y empezo a presionar,,, era un dolor grande sentia como si me estuviera partiendo en dos,,, mientras me besaba sentia como milimetro a milimetro mi cola se abria y su picha iba entrando muy despacio,, hasta llegar al fondo,, cuando despues de un buen recorrido,,, estabamos pegados uno con otro y sus mas de 25 cm dentro mio,, ahi inmovil caliente y besandonos como dos estudiantes en celo,
Mis pezones,, muy duros fueron blanco de sus besos y lamidas y ahi senti por primera vez en mi vida una sensacion distintas a todas,, senti una explosion de place3r en el mismo instante que me besaba y el dolor desaparecia,, empezo a moverse y bueno describir aquello me lleva a que se me vuelva a nublar la vista,,,, luego de un rato,,,me levante me puse en 4 patas y le regale mi cola abierta para que me la meta hasta el fondo y asi lo hizo,,, fue tan hermoso y tan caliente que no pudo aguantarse mas senti como su leche meinundaba me deje caer y el arriba mio,, senti como si se hubiera desvanecido,,, asi nos quedamos unos minutos,, y despues de apoco senti como salia de mi,, yo quedaba con mi cola dolorida llena de leche,, medio un poco de verguenza queme viera asi pero enseguida se acosto al lado mio y empezo a besarme mientrras con su mano me tocaba mis tetias,, asi nos dormimos,,,
ahi me di cuenta que queria ser mujer y que mi proximo paso iba a ser ponerme unas tetas que me hagan sentir y ver bien bien mujer,,, pero eso se los cuento en el proximo

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No sabemos, no podemos saber, ni nos interesa saber si alguna acompañante o masajista tiene una cita o deja de tenerla. No es nuestra intención participar de algun modo en sus asuntos.
NO ORGANIZAMOS, NO IMPULSAMOS, ni tampoco hacemos campañas publicitarias para que las acompañantes o masajistas viajen desde o hacia Argentina siguiendo lineas comerciales que pudieran ser más favorables o no.
NO ALENTAMOS, NI ENTUSIASMAMOS a nadie a que se convierta en acompañante o masajista.
Cada anunciante debe ser mayor de edad para que sea recibida su intención de publicar en nuestro sitio.
No organizamos viajes, encuentros o promociones de las acompañantes. Eso sería un delito relacionado con varios artículos de nuestro Código Penal y Leyes Complementarias. Nuestro trabajo es TOTALMENTE LEGAL, TRANSPARENTE y sólo pretende ser un sitio web de AVISOS PUBLICITARIOS que voluntaria y de manera independiente agreguen acompañantes o masajistas mayores de edad.
Nuestra actividad se concentra en mantener online el hosting, el diseño, la exactitud de los datos, las fotos y videos que nos suministra cada anunciante y mantener protegidos todos sus datos personales para que cuando cualquiera de ellas quiera dar de baja su anuncio publicitario, pueda hacerlo de manera inmediata.