Obligado a ser mujer para siempre

Enviado por anónimo

Me encontré atado a una cama, con los ojos vendados… ojos, que de ser vistos, habrían contado todo el miedo de un ser humano.

Mi novia, Carmen, me había propuesto un jueguito sexual: Debía permitirle, por una noche, hacer todo lo que ella quisiera conmigo; a cambio, me dijo que podría hacer cualquier cosa que quisiera con ella de ahora en adelante. Cualquier día a cualquier hora. Parecía demasiado bueno para ser cierto… y lo era.

Ese día entramos a la habitación del motel y como de costumbre, ella sirvió tragos para los dos (Vodka con jugo de naranja). Estuvimos, así, hablando, fumando y tomando un buen rato. Pronto me sentí mareado, cosa extraña, ya que aguanto mucho alcohol. Se lo dije y ella me dijo que si quería podía dormir un rato; me pareció perfecto.

Al despertar estaba atado a la cama; me sentía muy mareado y notaba mi ano lleno, incluso muy abierto. He de decir que Carmen me había metido el dedo (o más bien, varios dedos) con relativa frecuencia, en esas oportunidades yo solo podía gemir y masturbarme hasta acabar y quedar tirado. Llevábamos una buena vida sexual, ya que me consideraba conocedor del tema y me esforzaba por complacerla.

Entonces la llame:

- Carmen… ¿qué pasa? ¿Carmen?…
- Nada, no pasa nada. Tú me dijiste que podría hacer contigo lo que quisiera esta noche y planeo hacerlo.
- Pero…
- Pero nada… estás justo como quiero tenerte… amarrada y tu culo se está preparando para la faena…
- Pero Carmen… mi vida… estoy mareado… ¿Qué pasa?
- Bueno, eso, que voy a hacer lo que se me dé la gana… y lo que se me da la gana es hacerte un pequeño cambio… verás, últimamente he notado que te gusta cuando te cojo por el culito con mis dedos… cada vez más… empiezas a gemir como un verdadero maricón…
- Pero Carmen –dije, aunque ella ignoró mis palabras.
- Cada vez quieres cojerme menos, ahora te encanta sentir como te meto los dedos por ese culo. Así que, ayudada por cierta droga que puse en tu trago y una sorpresita, hoy vas a ser una verdadera mujercita.
- ¿Qué? ¿Qué le echaste a mi trago?
- Bueno, verás… pensando en ti. Conseguí una droga que logra someter a las personas a la voluntad de otra… solo que, para que surta todo su efecto, la persona debe ser excitada sexualmente… Así que hoy, te someteré a mis deseos… te convertiré en una putica, deseosa de penes, tragadora de semen… a partir de hoy dejaras de ser un hombrecito…
- ¿estás loca? Estás delirando… nunca vas a lograrlo…
- Ah ¿no? Pues veamos…
Sentí su mano en mi pezón, retorciéndolo, con el placer que eso conlleva… luego sentí que movía lo que llenaba mi culo y el placer se incrementó… era inaudito… no podía pensar en nada… nunca había sentido tal placer… entonces Carmen me dijo:
- Quieres complacerme en todo…
De mi boca, aún sin entenderlo salieron las siguientes palabras:

- Quiero complacerte en todo –gemí-
- Quieres que te coja por el culo…
- Quiero que me cojas por el culo – gemí, nuevamente-
- ¿Lo ves?
Era verdad. En el momento que oí sus palabras, se convirtieron en grandes verdades, yo QUERIA complacerla, QUERIA que me cojiera por el culo. Iba a hacer de mi lo que se le viniera en gana. Empecé a sollozar...
- No llores perrita… al final te va a gustar… es más… vas a chillar, rogando porque te rompan ese culo todo el tiempo… Además, no lo hago solo por ti… Yo necesito un verdadero macho que coja, que me haga chillar… y tu pene de 16 cm ya no me vale nada… más aún desde que te empezó a gustar más sentir mis dedos en tu culo…

Ya no podía dejar de sollozar, no solo sería ominado… mi novia, a quien creía complacer sexualmente, me estaba humillando, diciendo que no servía como hombre y que necesitaba a uno verdadero para complacerla.

- Desde hace un par de meses que Mario me está cogiendo… y la verdad, me doy cuenta que no debí dejarlo nunca, el si es un macho de verdad –Mario era su ex, quien la maltrató y la dejo, pero yo siempre sospeche que a ella le quedaba algún sentimiento oculto por él, solo que no imagine tanto- tiene un palo que haría chillar a una puta y sabe cogerme como nadie. ¡Dios! Su güevo es magnífico, te lo voy a describir: 24 centímetros bien medidos de largo y 6 de ancho… bien recto y aguanta toda una noche cogiéndome… la última vez que me cogiste en mi casa, tuve que ir donde él para satisfacerme, me cogió todo el día ¿recuerdas que te dije que me sentía mal? Estuvimos todo el día tirando… me dejo la cuquita y el culito bien irritados e inflamados.

Ya no podía sentir nada, el episodio que relataba había sido apenas 4 días atrás. Y yo que pensaba que nada podía alejarla de mí. La muy puta había estado cogiendo con su ex-novio, casi frente a mí.

- Pero yo no soy egoísta, hoy, mi macho te va a coger como corresponde a una mujer, a una puta… después de hoy no podrás juzgarme, entenderás lo rico que es ser cogida por un macho.

¡NO! No importaba lo que dijera, yo no era una puta, sabría resistirme y apenas pudiera soltarme les mataría. Mataría a la muy puta y al cabrón de Mario.

Entonces ella me quitó la venda de los ojos y pude contemplar a Mario frente a mí… pero no, no veía a Mario… solo tenía ojos para su magnífico animal en reposo. Así, dormido, alcanzaba unos 15 centímetros, grueso y totalmente depilado… la piel recubría casi por entero la cabeza del pene y casi lo podía ver latir frente a mí. Me daba asco, pero no podía negarme que me intrigaba, entonces Carmen dijo:

- ¿Verdad que quieres probarlo? Tú quieres chuparlo y saber a qué sabe…

-En mi cerebro se hizo la luz: Yo QUERIA probarlo, su sabor me intrigaba… y a pesar de mi asco, estire la lengua hasta su glande y lo saboreé… él se inclino y pude meter su cabeza en mi boca… era salado y olía a orín… no me gustó e hice un gesto de asco…

- te gusta, te gusta su sabor salado… quieres sentir todo ese güevo dentro de su boca, quieres tragártelo todo… te sentirías morir si no pudieses mamarlo hasta que te eche su leche en la boca…

Empecé a chupar con avidez, era demasiado sabroso, su sabor salado me encantaba…

- te excita ese güevo… sientes tu culo lleno y quisieras sentirlo dentro del culo…

Era verdad, estaba muy excitado… ese güevo que llenaba mi boca era justo lo que quería en mi culo… yo no era gay, pero la idea me torturaba, quería el sentirlo dentro de mí… Entonces Mario lo sacó y se aparto…

Mis ojos se llenaban de lagrimas, necesitaba sentirlo en mi lengua, quería hacerlo acabar, solo entonces estaría satisfecho… quería hacerlo acabar y que luego me lo metiera en el culo… y así lo dije…

- por favor… por favor, Mario, déjame mamarlo, déjame chuparlo, estoy muy excitado, déjame hacerte acabar…

Mario miro a Carmen y ella empezó a mover lo que tenía en el culo, la sensación era demasiado placentera… y Marco aprovecho para magrearme las tetillas y decir:

- No estás "excitado"… estás "excitada"… quieres sentirte como una mujer… como una putica, como una perrita sucia que solo sirve para ser cogida por el culo…

- Si Mario, estoy excitada… quiero sentirme mujer, quiero ser una putica, una perrita sucia… solo sirvo para que me cojan por el culo…

Y era verdad otra vez, sus palabras rebotaban en mi mente… estaba "excitada" y quería ser una verdadera mujer… ¿Cómo no lo había entendido antes? Mi DESTINO era ser una putica, destinada a ser cogida por el culo…

- Pero quiero que conserves tu identidad –dijo Carmen- que cuando te cojan por el culo, que mientras mamas güevo sepas que sigues siendo Henry, y que a pesar de tu excitación, de tu putez, sigues siendo un maricón cornudo… Aún así, no podrás negarte a ser cogido NUNCA, no podrás desobedecer mis órdenes NUNCA… yo soy tu AMA y Mario es tu AMO… nosotros somos dueños de tu pasado, presente y futuro, nosotros decidiremos todo por ti… tu, únicamente, vivirás ahora para ser cogida… NUNCA más podrás usar tu pene, nunca más se levantará… de hecho, tú misma quieres que desaparezca, que se encoja y solo sirva para orinar…

Mi pene me asqueaba, no quería verlo, una verdadera puta no tenía nada colgando entre las piernas… de hecho, mientras lo pensaba, sentía como se empequeñecía, sintiendo pena de si mismo.

- Tu único deseo es ser una verdadera puta –decía ahora Mario- ser una mujercita, tener unas buenas nalgas y unas tetas grandes… de hecho… quieres empezar a tomar hormonas.

Y Carmen dijo:

- Te daremos una última oportunidad de negarte… Mario te va a coger –y tú desearas que te coja muy duro- y cuando el acabe, si te tragas su leche, estarás aceptando todas nuestras ordenes… si no lo haces, podrás irte y no te molestaremos otra vez…

Carmen me desato las manos y Mario se arrodilló frente a mí… podía ver su güevo totalmente parado, maravillosos 24 centímetros listos para cogerme… Carmen metió la mano hacia mi culo e hizo salir lo que tenia adentro: un iniciador anal muy grueso, rojo y lleno de lubricante… al salir me produjo una sensación de profunda excitación, sentí el aire penetrar mi culo y lo sentía muy vacio, DESEABA el güevo de Mario, a la vez que me sentía humillada –ya no podía pensar en mí en términos masculinos-necesitaba su palo, necesitaba ser cogida…

- Pídeme que te coja, puta…
- Por favor, Mario, cógeme…
- Ruégame…
- Mario, te lo ruego, cógeme…
- No logras que te lo crea…
Entonces entendí… y dije las palabras que él quería escuchar…

- Por favor papi Mario… cógeme… hazme sentir mujer, tu eres mi Amo… hazme sentir tu puta –y en verdad ese era mi deseo…

Y vaya que se cumplió… Sentí la cabeza del precioso pene de Mario entrando en mi culo, sentí un pequeño dolor… mientras él se paró un segundo…. Y luego se dejo ir…

Sentí su inmenso güevo expandiendo las paredes de mi culo… podría haber descrito cada milímetro de su carne por lo que sentía en mi culo abierto. Su bolas tocaron mi culo y lo único en que podía pensar era en lo que sentía, mientras Carmen me instruía:

- Te encanta, quieres sentir su güevo toda la noche… tu culo te está gritando lo mucho que lo necesitas, quieres que te rompa el culo con su güevo, tu único deseo es darle placer a tu macho y sentir su güevo yendo de atrás hacia delante, una y otra vez…

Mario me estaba cogiendo de verdad, se notaba que le gustaba, que me quería coger bien cogida… justo lo que yo quería. ¡Dios! Necesitaba ese güevo, quería que me rompiera el culo para demostrarle que estaba dispuesta a todo por complacerlo, quería complacer a mi macho…

- ¡Vamos! ¡Chilla, perra! ¡Llora por el güevo de tu macho!, siempre has querido ser mujer, yo siempre lo supe, querías ser una verdadera puta; sentir a un hombre de verdad dentro de tu culo. ¡Aprovecha! Pídele a Mario que te convierta en una puta de verdad, acepta tu inferioridad, acepta que eres una maldita puta, una perra sucia, entrégate a tu macho, pídele que te mate con su güevo, que mate a Henry… De ahora en adelante tu nombre será… Jessica, la puta, la perra, la cochina…

- ¡Si papi! ¡Cógeme! quiero ser tu mujer, quiero ser una putaaaaaaaaaa…

Ya nada importaba, solo Mario, el güevo de mi Mario, era importante…

- Conviérteme en una puta de verdad, quiero ser una maldita puta, una perra, una cochina… ¡CONVIERTEME EN JESSICA!

Nunca imagine estar perdiéndome lo mejor de la vida… pero lo había hecho… lo mejor de la vida era ser una puta y entregarme a mi papi Mario… que lastima tanto tiempo perdido… Yo quería ser Jessica, quería ser una puta, seguro sería rico convertirme en una puta y sentir eso todos los días.

Carmen acaricio mi pene, pero no sentí ningún placer en eso…

- Das asco, mira… mira este güerito… ni siquiera se para… solo sirve para mear… no sientes nada por ahí… todo tu placer sexual ahora está en tu culo… en tus tetas… como una verdadera puta…

Mario mantenía muy abiertas mis piernas, mientras se movía dentro de mí como serruchándome. No puedo describir el placer de sentir su carne recorrer mi culo hacia dentro y fuera… y cuando sus bolas chocaban contra mí, me sentía una mujercita, como si se cumpliera el sueño de mi vida… solo que ese no era –originalmente- mi sueño.

Mis manos apretaban las nalgas de Mario, tratando de meter todo su güevo dentro de mí, de impedirle que saliera de mi culo… en un momento, el se soltó y me lo sacó por completo… me convertí en una ruina, sentir mi culo vacio era insoportable, era una pesadilla… Necesitaba a mi macho adentro de mí…

- Por favor –gemí, entre lagrimas- por favor papi, por favor mi amo… por favor, cógeme un poco más papi Mario, cógeme por favo9r…

- no lo sé, puta… no sé si lo quieres de verdad…

- Papi, por favor, hazme lo que quieras, mátame, pero cógeme un poco más… rómpeme el culito, cógete a tu puta… por favor –lloraba, humillándome ante mi macho, rogando como nunca pensé en rogar, más aún, rogando porque me cogieran- necesito ser tu mujer, hazme chillar, rómpeme el culo, yo hago lo que quieras…

- Vamos a ver si es verdad… ponte en cuatro patas… aja, quiero ver como Carmen te mete la mano en el culo, pídele que te meta la mano en el culo, como un títere…

- Ama Carmen, por favor, métame la mano en mi culo de puta, cógeme con tu mano, manéjame como un títere…

No voy a negar que me doliera, Carmen no lo hizo con suavidad, me metió las puntas de sus cinco dedos y luego fue empujando rápidamente, sacando lágrimas de dolor de mi… cuando sus nudillos se trabaron en la entrada, ella, sin remilgos de ningún tipo, empujo hasta tener su mano dentro de mi culo… Yo me desvanecí por un momento, despertándome al sentir algo grueso en mi culo y unos dedos acariciando mi culo por dentro… dolía como el demonio, pero no podía evitar sentirme muy excitada… Carmen dijo unas palabras…

- Cuando yo diga: ahora, vas a cavar por tu culo, vas a acabar como nunca y nunca más podrás acabar por ese inútil palito tuyo… tu primer orgasmo anal te marcará para siempre, sentirás más placer que nunca y querrás repetirlo siempre…

La escuchaba y no la escuchaba a la vez, estaba demasiado concentrada en mis sensaciones…

- ¡Ahora!
Fue brutal; mi culo apretaba la mano de Carmen, de esa bendita diosa que me daba tanto placer, comparado con esto, mis orgasmos de toda la vida habían sido basura, el placer barrió cada milímetro de mi cuerpo, haciéndome gemir, chillar y llorar como una puta, mientras mi culo apretaba la mano de mi ama, sentí que pasaban horas mientras temblaba y daba las gracias, de todo corazón; agradecía a mis amos por hacerme entender la verdad de mi vida, que era una puta, una perra y que este era mis destino…

Carmen saco su mano de mi culo y Mario volvió a voltearme hacia él… colocó su güevo en mi culo, en el cual entró sin ninguna dificultad… me cogía mientras mordía mis pezones, produciéndome todo tipo de sensaciones… su boca besaba mis orejas mientras me susurraba:

- Quieres mi güevo en tu culo, lo necesitas, quieres ser mía, quieres ser Jessica para siempre, sentir tu culo lleno a diario… necesitas mi leche, necesitas mi güevo… no puedes estar un día sin probarlo… quieres complacerme, dime qué quieres complacerme en todo, dime que mis deseos son tus ordenes…

- Quiero complacerte, papi, tus deseos son mis órdenes…
- Dime que quiere operarte el culo y las tetas, que quieres ser una mujer de verdad para mí…
- Quiero operarme el culo y las tetas, quiero ser una mujer de verdad para mi papi, para ti, Mario…
- Cuando te tragues mi leche, te darás cuenta de que estás enamorada de mi como una perrita, que me adoras y que solo quieres pasar tu vida complaciéndome… si te tragas mi leche ahora, lo entenderás de inmediato y lo dirás… me agradecerás por todo esto y te entregarás a mi voluntad…

A estas alturas, ¿alguno de ustedes dudaría de mi respuesta? Todo era verdad, su güevo en mi culo, cogiéndome con furia me hacia sentir completa. Sus palabras eran sagradas…

Aún así, sentía como un remordimiento dentro de mí, sentía la humillación de ser cornudo, sumiso y cogido… de ser una puta sin valor ninguno… y sabía que podía cortar todo con solo negarme a tragar la leche del güevo de Mario… ellos lo habían dicho y era tan verdad como todo lo demás…

Mario me lo sacó de pronto… se paró y me jaló por el pelo hasta arrodillarme frente a su hermoso pene, frente al palo que me había dado el mayor placer de mi vida… Carmen metió su mano dentro de mi culo otra vez y me estremecí mientras veía a Mario temblar y masturbarse… vi su maravilloso güevo engrosar aún más y supe que iba a acabar en mi cara…

No pude sino abrir mi boca y saborear la divina leche que brotaba del palo del hombre más bello y más perfecto de la tierra… 24 centímetros de carne que me habían doblegado por completo… Sentía la mano de Carmen en mi culo, dándome placer… pero no podía negar lo que sentía por mi amo, por mi papi, por mi macho bello… por mi precioso Mario... y se lo dije de una vez:

- Mario… eres mi vida… gracias por convertirme en lo que soy, gracias por hacerme tu puta, gracias por hacerme comprender que solo soy una perra sin valor, una mujercita sucia… Te amo mi papi bello, mi macho… te amo, Mario…

Otros Relatos Eróticos de Chicas Trans

La primera vez y algo mas
Relato enviado por hannah
Hola soy hannah tengo 27 años y encontre esta pagina y me dieron ganas de contar mi primera vez y mi inicio como mujer, ahora soy full nena tengo hasta mis pequeños pechos, mido 1,60 de estatura lindas piernas, 90 65 100 mas menos de medidas.
Desde pequeño me gusto vestir de nena y se lo conté a mi prima como a los 13 ella era mayor que yo tenia 18 en ese entonces y eramos como dos hermanas, vivíamos juntas por que ella estudiaba en la ciudad y mi tío la mantenía desde el campo, siempre hablábamos cosas de chicas y un día le confesé mi gusto por la ropa.
Ella me comprendió y me ayudo a vestir con estilo y sexy, pasaron meses de esa confesión y le dije que un chico de la escuela me gustaba, quería tener sexo con el, pero no sabia que hacer o como manejarme en el asunto, ella me dijo un montón de técnicas como conquistarlo, le dije si pero no se que hacer en la cama, pregunto si quería perder mi virginidad antes y saber que se sentía y poder tener un buen sexo con el chico del cole, le dije que bueno pero debía ser una vez para aprender.
Ahora la historia de un encuentro que nunca olvidare, llego un día a casa y me dijo todo listo, solo falta quedarnos solas un día, le dije que mama y papa, viajarían donde la abuela y no me agradaba ir, que podíamos estar solas por un sábado completo y quisas un domingo, bien me dijo, entonces el sábado, mi padre conduce hasta donde mi abuela si se toma un trago demás vuelven el domingo, llego el fin de semana, ella se levanto y me dijo todo listo, llamo por teléfono y te alcanzo en el baño.
Me duchaba ella entro y me dijo lávate bien el ano y me dio una jeringa, luego me hizo duchar otra vez y que me echara una crema muy rica de ella, me dijo vístete muy puta y maquíllate como te enseñe, así lo hice, al entrar en la pieza me dijo mucha ropa y ella me asesoro que vestir, me veía muy puta y ella igual quisas mas que yo.
Somo el timbre y era un joven alto muy guapo, y muy sexy, entro en casa saludo a mi prima y ella le dijo mi prima de la que te conté, hannah le dije y le di un beso en la cara, el dijo que linda eres y joven, gracias y me sonroje, mi prima dijo bueno tu elijes es tu fantasía, donde es mas cómodo pregunte sin saber que venia, acá dijo ella entonces en el sofá, el se sentó y mi prima comenzó su clase, siéntate en sus piernas me dijo y acaricia su cara, dale un beso, lo hice pero mal ella dijo así mira, lo beso muy sexy y dijo ahora tu, baja tu mano por su pecho, míralo y otro beso, lo hice y ella guió mi mano hasta el pene de su amigo, tómalo fuerte decía, calientalo cada cosa que ella decía yo lo hice sin poner un pero, quitale la polera, besa su pecho y baja hasta su pene, y lo hice, habré su jeans y comienza a lamer su pene, hay nueva mente me turbe y mi prima me enseño como, ver como lo hacia me calento mucho, y luego fui yo, practicamos las lamidas y mamadas hasta que el chico acabo en mi boca, su cara de placer era inolvidable, descansamos un rato y me dijo repite lo que aprendiste, hice todo y ella besaba al chico mientras yo lo mamaba, me dijo ahora déjate llevar el me beso y comenzó a desvestirme, me dejo en calzón y sostén, me puso en 4 y comenzó a lamer mi culo, mientras mi prima mamaba su verga entre sus piernas, estas lista dijo el, si dije muy caliente y con ganas de sentir su pene en mi trasero, se puso lubricante en el pene y en mi ano, comenzó a jugar con su cabeza en mi ano y de apoco lo metió, no era muy grande pero me dolió un poco y del dolor paso al placer, mientras mi prima lo acariciaba, comenzó a meterlo y sacarlo, y yo gemía de placer, ella dijo tómalo de su nalga con una mano y cárgalo asía ti, lo hice y fue muy rico, ahora muévete tu el estará quieto, no supe que hacer y cambiamos con mi prima, me enseño a moverme en cada posicion, el mas feliz era el al estar con dos nenas, acabo dentro de mi y sentí un enorme placer, creo que mi primer orgasmo, mi prima y el me enseñaron a estar en todas las posiciones que sabían tuvimos sexo una 5 beses con intervalos de conversación y risas.
Creo que fueron mis mejores maestros, nos juntamos varias veces mas los tres y cada vez era muy rico, aun que el se fue al extranjero hace unos años, pero siempre recuerdo esta experiencia inolvidable.
otro día les cuento como fue la experiencia con el chico del cole y porque cada vez que quería lo podía tener para mi, besos a todas.
Mi traviesa divina
Relato enviado por trolito
La conoci hace cosa de un año, en una fiesta, una traviesa morocha, pijuda y degenerada, yo un pibe del interior estudiando en capital, lindito y retrolo. Esa noche me rompio el culo divinamente, y desde entonces estamos juntos. A ella le gusta tener un trolito que hace todo lo que ella quiere, y a mi me encanta ser el putito de una fiestera pervertida que me hace comer pija de todas las maneras. Me coge ella, las amigas, los chongos, los clientes, de a uno, de a varios,... Ella labura de escort, a mi me bancan mis viejos, pero a veces me hace laburar con ella, a todos clientes les gusta ver como ella me hace el orto, muchas veces tambien me cogen, mi colita esta disponible para todos los juegos, la paso re-rico. Cuando me fui de mi pueblo estaba podrido de caretas, de no poder ser lo que me gustaba, queria ser un puto relajado y tenia que bancar el serio. Ahora tengo pija y leche para recuperar el tiempo, y mi traviesa adorada me hace cada vez mas trolo y mas reventado, una divina!
Una noche de fiesta
Relato enviado por Elizabeth T
Hace un tiempo, recibí una invitación a una fiesta de disfraces, conmemorando los carnavales del año, siempre he sabido aprovechar estas oportunidades para poder vestirme de mujer, dada la situación, ni corta ni perezosa, empecé a buscar en mis ropitas intimas de closet algo bonito y al mismo tiempo algo provocativo, encontrando un conjunto de lencería negro, la tanguita no era hilo dental, pero si dejaba ver mis redondas nalgas, cubría bien mi rayita, y especialmente mi hoyito, mi hermoso agujerito, le acompañaba un sostén de seda, que cubría mi tetitas algo creciditas y mi pezones rosaditos, luego encontré un portaligas también negro y por último unas medias de nylon también negras, con lo que estaba completo todo lo que se refiere a mi lencería o ropa íntima. Luego me puse a buscar un vestido que me quedara bastante bien, aunque este último tiempo me he engordado un poquito y tenía miedo que no me entraran los vestiditos que me compre hace algún tiempo atrás, en eso encontré un vestidito con un escote pronunciado que hacen ver mis tetitas, además que las une y se puede observar una bonita luna entre mis tetas, de los hombros hasta la cintura es bastante ajustada y de las caderas para abajo más parece una pollerita plisada, sueltita y bastante cortita, que cuando me agacho se pueden observar mis redondos glúteos, luego alisto una peluca, el cabello llega hasta mis hombros y es de color negro lo mismo que el vestidito que les describí. Luego me maquille sin ninguna exageración y por último escogí unas zapatillas también negras con un taco mediano, aspecto que me permitiera moverme y si se daba el caso bailar con bastante soltura.
Una vez cambiadita, me decidí salir rumbo a la fiesta para lo cual llamo un radio taxi, al poco rato llega el mismo, me subo y el chofer me saluda muy cordialmente y me pregunta: ¿Dónde le llevo señora?, lo cual me gustó mucho, ya que no me veía como una niña sino por el contrario como una verdadera dama, pero lo más curioso es que el taxista no dejaba de verme por el retrovisor, perece que le llame mucho la atención y por cierto le guste bastante, luego de unos diez minutos de viaje, llegamos a mi destino, cancele al taxista e ingrese al salón de la fiesta, el mismo que era un local de fiestas con luces negras fosforescentes, y muy poca iluminación, el local bastante amplio, con mesas alrededor de una pista de baile con juego de luces.
Ni bien ingrese al local, mostré mi invitación, a los guardias de la puerta y me encontré con un amigo Jorge y su compañero de trabajo que se llamaba Germán, ambos son mayores que yo y lo primero que hicieron es alagarme por mi disfraz, me dijeron que era bastante realista y que me veía muy pero muy hermosa, lo cual me alagó bastante, y en cierta forma me éxito un poquito, luego nos sentamos en una mesa y nos trajeron unas copas de alcohol, brindamos por nuestro encuentro y porque nos divirtiéramos mucho en estos carnavales. Al poco rato empezó la música y realmente no sabía si bailar con una muchacha o esperar a que algún galán me pidiera que baile con él, creo que también mis compañeros de mesa, tenían la misma duda, de si salir a bailar con algunas muchachas o sacarme a bailar con ellos, la cuestión es que decidimos salir a bailar entre todos contra todos, ya que en la pista de baile empezaron a hacer ronda por lo que era indiferente lo de las parejas, Jorge venia disfrazado del Zorro y Germán de pirata, en las rondas nos tomábamos de la mano, luego nos tomábamos de las caderas y otras figuras más; al poco rato, llegó el momento del brindis y nosotros ya habíamos tomado algunas copita y nos sentíamos algo mareados, cuando estábamos retornando a nuestra mesa nos encontramos que la misma había sido ocupada por un grupo de señoras, por lo que nos limitamos a recoger nuestras copas y decidimos ir a pararnos a una de las paredes del salón para participar en el brindis. En ese momento sentí que Germán me toma de la cintura y me guía hacia un lugar alejadito de la pista de baile y de la muchedumbre, nos sigue Jorge sonriendo y muy alegre; además que el lugar donde nos dirigimos era más obscuro y con muy poca luz, y habían una cortinas rojas como parte de la decoración del salón. Nos pusimos frente a la pista de baile donde se disponían los preparativos para el brindis, apoyando nuestras espaldas a la pared, en eso siento que la mano de Germán no suelta mi cintura la mantiene ahí, cosa que yo no digo nada, por lo que en cierta forma otorgo, siento que la mueve alrededor de mi cintura y poco a poco va bajando a mis caderas para luego llegar a mis glúteos más propiamente a mi culito, en eso queriendo poner cierta resistencia le miro de frente a Germán el me giña un ojo y me dice al oído que solamente es un juego, por lo que yo no pongo mayor resistencia y dejo que el juego continúe, poco a poco va moviendo su mano alrededor de mi culito, lo que me empieza a excitar bastante, aprieta una y otra nalga, por encima de la falda del vestidito que traía puesto, en ese momento siento que la mano de Jorge empieza a masajear mi culito, estaba realmente loca, dejar que dos hombres en un lugar público me metieran mano, ambos empiezan a mover sus manos entorno a mi culito, en eso un poco más atrevido Jorge baja su mano hasta mi pierna derecha y empieza a subirla, subiendo al mismo tiempo mi faldita, tocando mis nalgas en vivo y directo, lo mismo hace Germán, en eso uno de ellos introduce por un costado de mi tanguita un dedo hasta llegar a mi culito, lo que me hace estremecer bastante, le miro a Germán y me hace una seña con sus labios como si me enviara un beso, lo que me calma un poco y no digo nada, más al contrario, elevo un poquito más mis caderas, cosa que ambos ven con cierta satisfacción. En eso a lo lejos escuchaba a los diferentes oradores realizar el brindis por unos carnavales alegres y que sea el momento de realizaciones personales. Veo alrededor nuestro y toda la gente se encuentra riendo y celebrando por lo que nuestra presencia y nuestro accionar pasa desapercibido, nadie se preocupa por nosotros, lo que da a que continuáramos con nuestro cometido, así pasaron muchos minutos, yo me encontraba en las nubes y me sentía tremendamente excitada.
Una vez reiniciada la fiesta, todo el mundo sale a bailar y la pista de baile queda un poco chica para toda la gente que se encontraba en el salón, por lo que había pequeños grupos de personas bailando entorno a sus mesas y donde podían, en eso Jorge se pone delante de mío y hace como si estuviera bailando conmigo, a lo que Germán aprovecha para colocarse detrás de mí, yo apoyo mis manos en el pecho de Jorge, disimulando que somos una pareja que está bailando y por las cortinas y la oscuridad Germán no es visto y se queda en mi detrás con sus manos en mi cadera, Jorge también me toma de la cintura pero sus manos van más hacia mi espalda y en momentos baja sus manos hasta mis nalgas y las aprieta con relativa fuerza y mucho erotismo, así estamos por algún tiempo indefinido, me siento una verdadera hembra teniendo un hombre a quien ahora abrazo del cuello por delante y otro hombre que me aprieta por atrás, en eso escuchamos una música más romántica, a modo de descanso, y Germán aprovecha para introducir sus manos dentro de mi falda, y poco a poco con bastante disimulo empieza a bajar mi tanguita llegan hasta mis piernas, en eso momento pienso que me estaba pasando ahora tenía el culito al aire libre, no tan libre sino se encontraba cerca a ser presa de una hermosa verga, en eso siento las manos de Germán moverse por mi trasero y presiento que se estaba bajando el cierre de su pantalón haciendo a un lado su calzoncillo y sacando su verga ya suficientemente parada y empieza a acaricia mis nalgas con su verga lo que me hace sentir a mil, siento su verga como si estuviera recibiendo latigazos en mis nalgas para luego posarse en mi rayita y realizar movimiento como si estuviera masturbándose con mis pompis, y coronando al centro a una hermosa verga súper piradísima. Y por delante Jorge se acerca cada vez más a mí y empezamos a apechugar, mis brazos toman su cuello y él empieza a besar mi cuello, a lamer los óvulos de mis orejas a lo que yo respondo con pequeños besos en sus mejillas, luego nos separamos un momento nos vemos de frente y sin pronunciar una sola palabra estrechamos nuestras bocas en un beso donde se entrecruzan nuestras lenguas, besos que no paraban por nada del mundo, solamente nos dábamos espacio de fracciones de segundos para introducir un poco de aire y luego continuar con nuestro besos salvajes pero muy apasionados, en eso escucho que Germán le dice a Jorge: ?Abrile el culito, y dirigí mi verga al hoyito?, Jorge ni corto ni perezoso, baja ambas manos hasta mis glúteos los abre de par en par y en eso Germán aprovecha para acercar su verga, con los dedos Jorge dirige la verga de Germán hasta mi hoyito, el mismo que rato antes había sido lubricado con su saliva, con un movimiento bastante simulado Germán empieza a introducirme su verga al principio me empezó a doler, pero la excitación en la que me encontraba no era para poco y pude soportar el dolor, apretando mis manos contra el pecho de Jorge, y besándole con mucha más fuerza, poco a poco se va abriendo camino la verga de Germán en mi culito, pasa por mi esfínder y la introduce toda su hermosa verga, sin realizar casi movimiento alguno, luego mi hoyito se acostumbra a su huésped el mismo que empieza a moverse con bastante disimulo, yo en ese momento me encuentro en las nubes y les pido a mis dos machos que este momento sea eterno, que nunca termine, los movimientos se hacen cada vez más rápidos y profundos, me siento una verdadera mujer realizada en su sexualidad, teniendo dos amantes para mi solita, al poco rato de estar culiando con mis dos amantes Germán empieza a moverse cada vez con mayor rapidez hasta apretarme y atraerme hacia su cuerpo sujetando mis caderas y en ese momento sentí un chorro de semen caliente que incrustaba mis entrañas, para luego disminuir paulatinamente y poco a poco sus movimientos, hasta que su verga por la flacidez empezó a salir de mi culito, pero él seguía besando mi nuca y parte de mi cuello por atrás.
El eso, Germán me entrega su pañuelo y yo empiezo a limpiar mi hoyito y siento un chorro de semen, una vez concluida la tarea de limpieza, Jorge me hace señas para cambiar de lugar con Germán a lo que yo asisto con un movimiento de afirmación y siento su verga en mi culito y él me lo introduce y con un poco más de descaro empieza a culiarme, empieza a introducirme su verga y siento que la suya en mucho más larga y gruesa que la de Germán lo que me provoca un poco de dolor, pero aguanto y siento un placer inexplicable, Germán toma el puesto de Jorge y empieza a besarme a lo que yo respondo con mucho cariño y erotismo, Germán al ser un poco más pequeño que su antecesor tiene la posibilidad de besar mis tetitas aspecto que aprovecha para bajar mi vestidito aprovechando el escote y empieza a chupar mis pezones que por ciento se encontraban bien duritos, los mordisquea y chupa como un bebe con mucha hambre, mientras que Jorge saca y mete su verga de mi culito llegando a terminar, también él. Una vez concluida nuestra hazaña, les pido permiso para ir al baño, ingreso al baño de damas e ingreso a un retrete, cierro la puerta y procedo a limpiarme, nunca en mi vida había sentido tanto placer y nunca había visto tanto semen, realmente mis hombres llegaron a un orgasmo especial, al haber votado tanto semen, yo sentía el olor a hombre y sexo que me sentía la mujer más realizada del mundo. Salí de baño y mis hombres me esperaban, nos tomamos de las manos y volvimos a nuestra mesa que ya se encontraba desocupada y ahí me di cuenta que el tiempo que habíamos estado haciendo lo nuestro era bastante, ya que el local se encontraba semi vacío ya que en Potosí por el frio la gente acostumbra a recogerse relativamente temprano. Con poca gente, nuestra aventura duro casi toda la fiesta, todo lo que hicimos lo realizamos sin pronunciar una sola palabra, bailamos por un rato más y nos tomamos una copas más y nos fuimos de la fiesta, me acompañaron a mi casa y luego al despedirnos nos dimos un beso con cada uno de ellos y con nuestras miradas y sonrisas sellamos una relación de complicidad, que creo se va a extender para nuevas experiencias juntos. Espero que sea así.

Ver todos los relatos eróticos

NO SOMOS UNA AGENCIA DE ACOMPAÑANTES. No tenemos participación, ganancia, regalías, premios o cualquier otra forma de retribución económica por los encuentros que de manera independiente tenga o pudiera tener una acompañante o masajista profesional.
No tenemos ninguna relación económica, contractual o de trabajo con las acompañantes y/o masajistas. Tampoco nos enteramos de los encuentros que las anunciantes realizan o pudieran realizar.
No sabemos, no podemos saber, ni nos interesa saber si alguna acompañante o masajista tiene una cita o deja de tenerla. No es nuestra intención participar de algun modo en sus asuntos.
NO ORGANIZAMOS, NO IMPULSAMOS, ni tampoco hacemos campañas publicitarias para que las acompañantes o masajistas viajen desde o hacia Argentina siguiendo lineas comerciales que pudieran ser más favorables o no.
NO ALENTAMOS, NI ENTUSIASMAMOS a nadie a que se convierta en acompañante o masajista.
Cada anunciante debe ser mayor de edad para que sea recibida su intención de publicar en nuestro sitio.
No organizamos viajes, encuentros o promociones de las acompañantes. Eso sería un delito relacionado con varios artículos de nuestro Código Penal y Leyes Complementarias. Nuestro trabajo es TOTALMENTE LEGAL, TRANSPARENTE y sólo pretende ser un sitio web de AVISOS PUBLICITARIOS que voluntaria y de manera independiente agreguen acompañantes o masajistas mayores de edad.
Nuestra actividad se concentra en mantener online el hosting, el diseño, la exactitud de los datos, las fotos y videos que nos suministra cada anunciante y mantener protegidos todos sus datos personales para que cuando cualquiera de ellas quiera dar de baja su anuncio publicitario, pueda hacerlo de manera inmediata.