Me faltó dinero

Enviado por anónimo

Hace uno años atras, realice un viaje de turismo para concer Uruguay, prepare mi equipaje con lo necesario de ropa con el fin de volver en 15 dias a la Argentina.
Me sentia aburrida de mi ciudad, habia ahorrado dinero por un tiempo para compra una heladera nueva, cuando fui al comercio de articulos para el hogar habia aumentado y entonces, decidi viajar.
Compre un pasaje de ida y vuelta, tome autobus con esperanza de pasarla bien con tranquilidad, al llegar a Montevideo me aloje en un hotel de tres estrellas para economizar algo, de mi dinero.
Estando en el Hotel catorce dias, me dispuse volver pague mi estadia, pero vi que tenia muy poco dinero en efectivo, tome un cafe, luego pregunte donde estaba el Banco Nacion con sucursal en Montevideo, al estar en el Banco y querer hacer una extracion, no tenia dinero!!
Ay como hago para volver!! dije en voz alta y un Señor me escucho, preguntandome de donde era, le respondio de Argentina a lo cual me dijo no se haga problema yo le ayudare,en ese momento suspire por la buena noticia, que alguien me ayudaria a volver.
Este caballero me invito una cena y yo no teniendo dinero, por lo cual acepte despues de cenar con el, me pregunto: donde pasaria la noche? y le respondi no se¿?.
Ven a mi casa, por favor!! me sorprendio con su gentileza, gracias ire encantada , luego al llegar a la casa entre a su habitacion que tenia una cama grande y el me dijo que acostara porque era tarde, me desvesti y me acoste. A rato llego el, dijo que estaba contento porque yo estaba alli, me dio un beso en la boca, se saco el slip diciendome te voy dar todo mi amor!!
Yo estaba con un corpiño y una tanga celeste, me saque mi corpiño y el me comenzo a mamar las tetas, yo le agarre el pene caliente y grueso....
Luego me saco mi tanga, con cariño y me penetro por la cola, una y otra vez,, fue algo que nunca olvidare ay me senti tan bien! por el amor que me dio esa noche, me dormi pero a las tres de la mañana el me desperto.
Con una caricia y me penetro con su hermoso pene duro de nuevo, tomandome por mi cintura, me masturbo varias veces, mientras entraba y sacaba su pene en mi colita, hasta que derramo todo su semen adentro de mi cuerpo, extaciado....
Ay que lindo es sentirse amada tanto, como me amo esa noche de verano, ese hombre tan dulce...

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Soy tuya
Relato enviado por Susana
Recién me bañe, estoy en el cuarto tratando de decidir qué ponerme para recibirte, ya tengo la piel seca y me unto una crema perfumada y humectante para gustarte más, abre el cajón de la ropa interior y sacó un conjunto de lencería fina negra, un corpiño que levanta mi busto y apenas cubre mis pezones ya erectos y una tanga que al colocármela se pierde en la profundidad de mi culo y me excita sobremanera saber que sobresalen los cachetes haciéndome sentir más femenina. Después visto un portaligas y enfundo mis piernas en unas suaves medias negras, aprieto los broches a la altura de mis muslos y me dirijo al placard para escoger el calzado, veo unos zapatos de tacos altos clásicos y elegantes usaría una dama para salir o para algún evento social, pero no son adecuados para como me siento hoy, estoy caliente y quiero dejar libre a todos mis instintos, a mis deseos más reprimidos, ¡quiero sentirme perra!, sentirme hembra y puta, una mujer entregada a los deseos y caprichos sexuales de su macho, del hombre que la posee haciéndola sentir de su propiedad entonces saco un par de botas de cuero negro que cubren mis piernas por encima de las rodillas siendo sumamente sexys dándome un aspecto de mujerzuela que me encanta.

Me miro al espejo, no puedo evitar excitarme y tengo una erección que rápidamente trato de acomodar, tomo mi pene y lo colocó para abajo dentro de la tanga, estoy feliz y ansiosa, el tiempo pasa deprisa y dentro de poco llegarás.

Agarro la minifalda de cuero que me compraste el fin de semana pasado y la visto rápidamente, la acomodo y me pongo el top que se ajusta a mis tetas haciendo que mis pezones se marquen.

Me siento frente al espejo y comienzo a maquillarme, primero una base, después delineo los ojos y los sombreo, un poco de rubor para los párpados y por último pinto mi boca con un color pastel y delicado.

Suena el timbre y corro presurosa a abrir la puerta. Ahí estas con tu mirada penetrante, una sonrisa segura y un gran ramo de rosas rojas. Me abalanzo y te abrazo por el cuello mientras tus manos sueltan las flores y se enrollan a mi cintura apretándome contra tu cuerpo, instantáneamente nos besamos con urgencia, desesperación y deseo siento tu lengua entrar en mi boca buscando la mía para comenzar una danza húmeda y ardiente, dominándola, obligándome a entregarme sin restricciones, con total devoción y abandono. Hasta en el beso me siento subyugada por vos y me encanta.

Siento tus manos descender hasta mis nalgas agarrándolas con fuerzas, apretando los cachetes y separándolos. Mi respiración se acelera, librero pequeños gemidos de calentura que a vos te ponen a mil y bajo mis manos para desabotonar tu camisa, lo hago lentamente mientras beso tu cuello, lamo tus pectorales, tus tetillas y los abdominales de tu vientre firme, puedo sentir el exquisito olor que se eleva desde tu entrepierna invitándome a saborear la rigidez de tu pija que sin perder tiempo saco por la bragueta del pantalón y empiezo a lamer con ansias. Mi lengua gruesa, húmeda y caliente, acaricia lentamente tu glande, hago circulitos y empiezo a sentir el sabor salado de tu líquido pre seminal, me excito más aún metiendo y sacando tu miembro de mi boca velozmente y quiero que acabes dentro, deseo tragar tu esperma para sentirme tuya.

Un chorro caliente, espeso y abundante de leche se estrella en mi lengua saciando mi sed de esencia viril, luego otro y otro hasta llenarme la boca, me apresuro a tragar porque no quiero desperdiciar nada, amo estos momentos de sumisión y me siento completa por haberte hecho gozar y ser la receptora de tu hombría líquida.

Tu respiración se desacelera pero tu verga sigue erecta e invitándome a seguir disfrutando, vamos a la cama y tus besos no se hacen esperar, compartimos el sabor de tu orgasmo mientras tus manos inquietas me aprietan las tetas, las amasan, las acarician y juegan con mis pezones duros y sensibles, con rapidez los liberas de su prisión de tela para que desaparezcan en tu boca, succionas y lames con delicadeza mis botoncitos rosados, gimo sin parar, estoy a tu merced, entregada a las oleadas de placer que me regalas con cada toque, cada lamida y cada palabra.

-Te voy a cojer- me decís mientras me arrancas la tanga
-¡si papito, cojeme toda!, ah ah aaaaah, ¡haceme tuya!

Estoy boca arriba y te tengo entre mis piernas, las levantas y mi cola queda expuesta para recibirte, ansío este momento y no te haces esperar, siento como se abre camino tu miembro en mi culo palpitante, primero la cabeza, como un ariete intentando atravesar las puertas de un castillo va penetrando mi ano aún comprimido. Después el tronco enhiesto llena mi cavidad por completo,

me siento poseída y feliz, te tengo todo dentro mío y puedo ver tu cara de lujuria al verme entregada a tus antojos, de a poco inicias el vaivén metiéndola y sacándola lentamente hasta que la música de gemidos y respiraciones entrecortadas hacen que el ritmo sea mucho más rápido y placentero, tu pene venoso estimula cada milímetro de mi cola y no puedo dejar de tener espasmos y gritar de absoluto y delicioso placer -¡seguí así papito!, ¡no pares, no pares!, ¡quiero sentirte acabar dentro mío!, ¡llenáme de leche!, ¡así así así!, ¡haceme tuya hijo de puta!

Entre bramidos y embestidas me decís -¿te gusta puta?, te voy a hacer mía, te voy a enseñar a ser hembra, vas a saber lo que es tener un macho que te coja bien.

Siento que no doy más, el orgasmo es inminente, me arqueo a punto de estallar y sin control empiezo eyacular interminablemente mientras me inundas con tu leche caliente mi interior marcándome como de tu propiedad.

Estamos sudados, empapados en saliva y fluidos, olemos a sexo, lujuria, deseo y amor, no tenemos la menor intención de separarnos y así nos dormimos, vos como mi hombre y yo siendo tu mujer a pesar que la naturaleza se empeñe en lo contrario.
Mi primera vez y fue con un maduro
Relato enviado por Angie M.
Hola, mi nombre es Angie, bueno es mi nombre de nena soy de La Paz Bolivia, como a muchas de nosotras siempre me gustó la ropa femenina desde pequeño soy de contextura delgada con rostro algo femenino también empecé a sentir una atracción hacía los hombres maduros.

Quisiera contarles la primera vez que estuve con un hombre y para mi buena suerte fue un madurito.

Esto pasó cuando tenia 19 años, una mañana me puse a chatear con uno de mis contactos por Facebook, él era un maduro de unos 55 años, ya habíamos conversado como 6 meses, ese día quedamos una cita para la tarde en un lugar cerca de mi casa, él me esperaría en su auto (me dio una descripción de su coche).

Me di un buen baño me depile todita, puse mi ropa de nena en mi mochila y me fui al lugar acordado, mientras esperaba se detuvo un auto con las características que me describió, se baja la ventana del auto y era él blancos ya con canas y una barriguita algo crecida me dijo Angie ?? yo me quede paralizada por los nervios (aparte que estaba muy guapo), finalmente respondí si de manera tímida y me dijo sube no estes nerviosa, me subí y lo salude estaba por darle la mano cuando el me besó en la mejilla aprovechando que no había mucha gente por el lugar (ese momento me existe) "Hola bella como estas" "te incomode?" me preguntó le dije "no, para nada". "Tenía que hacerlo así saludo a las mujeres bueno vamos a mi casa para estar más cómodos" dijo.(me gusto mucho que me tratara como a una mujer, supe entonces que la pasaríamos muy rico)

Durante el camino hubo muchos toqueteos me acariciaba las piernas yo hacía lo mismo nos tomábamos de la mano mientras hablábamos. Pero lo mejor fue cuando llegamos a su casa ni bien bajamos del auto nos besamos locamente sus manos recorriendo mi espalda mis piernas mis nalgas así estuvimos como 10 minutos, entramos a su casa y continuamos con el relajeo unos minutos más, luego el se detuvo y me dijo "quiero que te cambies para mi", me llevó a una recámara para que pueda cambiarme tranquilamente, me explico que cuando termine vaya a la habitación conjunta, comencé a quitarme desesperadamente la ropa de varón y empezó la maravillosa transformación me puse un conjunto color rosado de brasier y tanga, una blusa blanca, un Jean negro, unos tacones color blancos, me coloqué maquille me pinte los labios finalmente me puse peluca, estaba totalmente lista y super emocionada por fin me vestía para un hombre.

Me dirigí a su habitación al entrar vi que estaba en boxers acostado en su cama fumando le dije "ya me cambie para ti" al verme se levantó apago su cigarrillo se dirigió a mi me abrazo fuerte y me dijo "estas muy hermosa nenita, lista para que te haga sentir toda una mujer" mientras acariciaba mi culito, si estoy lista hazme tuya respondí, me desabotono la blusa y me la quitó nos besamos podía sentir su verga dura en mi pierna después me volteó, empezó a apretar mi culo contra su verga que ya estaba bien dura yo me dejaba llevar por su ritmo me dijo al oído "bajate lentamente tu pantalón" así lo hice quedando en lencería para él, me volvió a besar está vez me apretaba con fuerza mis nalgas luego de un rato se apartó, sonriendo tomó mi cabeza y me llevo a su verga yo me arrodille le baje su boxer vi su verga mi primera verga no lo podía creer tenía ese pedazo de carne sólo para mi entonces empecé a chuparsela ( Dios era mi primera mamada, la tenía de unos 16 cm cabezona ) luego se la lamia y volvía a chupar de lo más emocionada puede escuchar sus gemidos " ahhh ohh si si sigue así" "ohh que bien la chupas", eso me dio a entender que hacía un buen trabajo para ser mi primera vez y empezó a salir la puta que llevo dentro y comencé a decirle "mmm si papi me gusta tu rica verga mmm" " dame tu leche papi mmm" luego el empezó a penetrarme la boca hasta hacerme atorar después de unos 20 minutos de estar saboreando esa rica verga me la sacó de mi boca y escuché las palabras que más me exitaron y que me exitan hasta ahora "sube a la cama y ponte de cuatro"

Obedecí a mi hombre y cuando se puso detras mio me beso mi culito mordió mis nalgas dijo "este culo es mio ok, serás mi perra te haré mia", me dio dos nalgueadas fuertes, yo le respondí "si papi es tuyo, estrená este culito quiero ser tu perra " hizo a un lado mi tanga me puso lubricante y empezó a meter su dedo en mi ano para dilatarlo yo sentía una inmensa excitación y lo gozaba empezaba a gemir " mmmmm siii ahhhh sii" así estuvo un buen rato jugando con su dedo en mi culo, hasta que arrojo el lubricante al suelo y se colocó un preservativo, me tomó por las caderas y dijo "preparate putita te haré mujer" (ese momento pensé: por fin entregare mi culo a un hombre)

Empezó a meter la punta de su verga lentamente al principio no me dolía, a medida de que iba insertando su paquete en mi culo sentí un dolor, él lo noto y me decía "tranquila nena si todavía no entra ni la mitad" mientras empujaba más fuerte y más fuerte yo gemia de placer y felicidad, hasta que al fin entro toda su verga (di un grito ) " ayy papii" " ahhh ahhh" él dijo "gozalo puta gozalo" empezó con su movimiento suave y de pronto el dolor se volvía placer un placer único gemia como loca "te gusta esto zorrita" "ya lo estas gozando verdad"preguntaba yo respondí "si si ahhh es lo mejor sigue sigue ahhh" "que deliii sigue papi" " así así hazme tu mujer" al escuchar eso aumentó su ritmo sentí una sensación deliciosa al fin me sentía una mujer realizada el gozaba "que rico culo bb eres una buena perra oh sí ahh" yo sólo gemia "ahhhh ahhh ummm ahhh"

De pronto se detuvo empezó a besar mi espalda y me dijo al oído "me gustas putita, te gusta mi verga?" mientras la sacaba de mi culo y se quitaba el preservativo (yo pensaba que ya se había corrido) le respondí "si papi me encanta mucho me haces gozar como perra" entonces "sigue gozando perra!!", me la metió de un sólo envion y comenzó a penetrarme de manera bestial sentía que me partía el culo en dos y empecé a gritar "ahhh siii siii rompeme el culo papi ahhh ahh siii cogeme ahhh" mantuvo ese ritmo unos 10 minutos yo deliraba de placer, después dijo "Voy a correrme en tu culo. putita", y se vino dentro mio, sentí como me llenaba el culo con su leche de macho, yo estaba exhausta dando mis últimos gemidos me la sacó lentamente se limpiaba en mis muslos y en mis nalgas luego me volteó nos besamos locamente como un 2 minuto, me dijo "estuviste genial toda una putita ahora ve a cambiarte zorra ya eres toda una mujer", mientras caminaba apenas por tan tremenda cogida y con su leche chorreando por mis piernas, "cuidado con limpiarte mi semen puta eso indica que eres mí perra, tampoco te duches esta claro? Es mas quiero que te vayas oliendo a tu macho con tu lencería debajo de tu ropa de chico ok? Vístete Nos vemos otro día"

Me di media vuelta y con una sonrisa le dije "si papi lo que tu digas", me cambie como él me ordenó y me fui a mi casa (me quedaba lejos, en el transporte público todos me miraban raro, yo de lo más contenta, feliz como una mujer realizada y bien cogida oliendo a leche de mi macho Jijijiji)

Besos
Un chofer me sedujo y me convirtió en su amante
Relato enviado por Elizabeth T
Relato de cómo me sedujeron con lencería femenina hasta hacerme suya por completo, de lo que no me arrepiento en absoluto,
Cada día que voy a mi trabajo tomo el microbús y siempre suelo sentarme a lado del chofer, en varias oportunidades he llegado a subir al mismo microbús y casi ya nos conocemos con los diferentes choferes que realizan este recorrido, y en diferentes oportunidades ya llegamos a entablar con muchos de ellos una conversación al inicio eran conversaciones bastante convencionales, del tiempo, de la política, de los problemas regionales y otros temas, que no tienen mucha trascendencia.
Lo que me gusta a mí personalmente es que el recorrido que realizar estos lo hacen por una de las calles céntricas y que se encuentran alrededor del mercado central y hay una calle donde las diferentes tiendas ofrecen y exhiben ropa íntima de mujer, es decir lencería, y permanentemente van cambiando la ropa en sus diferente maniquíes con figuras de mujeres, lo que a mí me provoca bastante excitación al ver, toda esa ropa femenina intima, siempre sueño con poder probarme dicha lencería, por lo que pongo mucha atención a los maniquíes y la ropa que llevan, que por cierto son bastante provocativas, siempre me embarco a lado del chofer a lado derecho de la movilidad, ya que las tiendas a las que hacía referencia se encuentran en la acera de la derecha de la avenida y realmente es un espectáculo ver tan hermosa ropa que como dije antes me excita bastante.
En cierta oportunidad, subí al microbús, donde el chofer era un señor bastante maduro y en lo físico era algo gordito, pero simpático el hombre y bastante aseado, lleva un bigote y es blancón y bastante robusto, realmente yo como cada día no lo tome importancia al señor ya que mi interés era poder disfrutar al observar los maniquíes con la lencería femenina, una vez que pasamos por la avenida y haber observado lo que a mí me gusta, empecé a entablar una charla de lo más formal y antes de bajar cerca de mi trabajo el señor disimuladamente me entrega un papel, con una pequeña nota y me dice que en el papel hay un problema o una tarea de su hija que no podía resolver y me pide que por favor vea la posibilidad de colaborarle con dicha tarea, inicialmente me llamó la atención ya que nunca en mi vida le mencioné, cual era mi profesión y a que me dedicaba pero, ya no hubo tiempo para aclarar la situación ya que me lo entrego en el momento que estaba cancelando el pasaje y ya me encontraba fuera del microbús, el mismo que partió y no me dio tiempo, por lo que agarre el papelito y lo coloque en uno de los bolsillos de mi pantalón y no dí mayor importancia; el día transcurrió con las labores cotidianas del trabajo y los quehaceres de cada día sin mayor trascendencia, ya en la tarde al llegar a mi departamento, protegiendo mis manos del frio encuentro el papelito que me entregó el chofer del microbús, y lo desenvuelvo y leo: ?Veo que te gusta esas ropitas si quieres te las compro? y firmaba Gunnar, lo que realmente me sorprendió y realmente no sabía qué hacer y qué pensar, realmente creo que no he sido lo suficientemente precavido al poner mucha atención en la lencería que veía cada día, y que el chofer me descubrió mis deseos insatisfechos, por lo que tuve que asumir una nueva conducta y tener más cuidado al observar las ropitas íntimas femeninas, y lo peor es que no quería chocarme con el chofer, ya que realmente me moría de vergüenza y así pasaron varios días y siempre estaba atento a los choferes de los microbuses para no chocarme con el señor de la nota.
Pasaron varios días y en mi cabeza iban rondando varias ideas, y pensaba que si él se ha dado cuenta de mis gustos por qué no seguirle la corriente y de esta manera poder hacer realidad mis deseos sexuales, pero por otro lado, pensaba que podría ser una trampa para que luego me podrían chantajear y hacer público lo que tanto esfuerzo me cuesta tenerlo como mi gran secreto, con el tiempo el tema salió del primer plano de mi preocupación y lo fui olvidando, y no le dí mayor importancia. Una noche cuando retornaba a mi departamento, subo a un microbús, al asiento de alado del chofer y cuál mi sorpresa, era la del señor que se llamaba Gunnar, y no di comentario alguno, pero por dentro me sentía bastante nerviosa, en la medida que avanzábamos por la ruta varios pasajeros se iban bajando de la movilidad, la misma que quedaba cada vez más vacía, en un impulso quise bajarme pero me puse fuerte y dije que lo voy a enfrenta, y terminar de una vez esta situación, al llegar a la esquina donde me debería baja Don Gunnar, me comenta que tenía reservado unos platitos de pollo en la caseta de la parada final y que me invitaba a comer, para poder conversar un poquito, ya que se sentía bastante sólo, a lo que accedí y le acompañé, llegamos a la parada final y fuimos al quiosco y pidió dos caldo de pollo y una cerveza, nos pusimos a comer y tomar, luego vino otras chelas más, y conversábamos de todo, me dijo que era viudo y que sus hijos vivían en el extranjero y que por eso se encontraba bastante sólo, de la misma manera yo le conté que estaba empezando hacer mi vida que hace poco había egresado de la universidad y que era mi primer trabajo, y que no conocía a nadie en esta ciudad. Ya con varias copas encima, ingresamos al tema de la nota, y me pregunto, por qué veía con tanto interés la roma intima femenina, a lo que respondí que me gustaba mucho y como estaba solo, me atraía bastante lo femenino, lo que parece que no me creyó y volvió a preguntar que si no me gustaría usar dichas prendas, después de dar muchas vueltas y algunas copas demás, le confesé que era verdad que me atraía la lencería y que soñaba con probármela, lo que el sonriendo me dijo que no había problema, que él me lo compraría. Terminada la conversación nos subimos a su movilidad y me acompañó hasta el edificio donde está mi departamento, le dije que estaba ubicado en el último piso, y era el único departamento en dicho piso, y que mi nombre era G?. , nos despedimos sin quedar en nada concreto lo que me alivió bastante ya que no había compromiso de por medio, paso la semana sin mayor problema y el día viernes por la noche al ingresar al edificio el portero me entrega un paquete considerablemente grande, pensé que era una encomienda de mi familia e ingrese a mi departamento, y me puse a abrir el paquete y cual mi sorpresa era ropa de mujer donde había muchos juegos de lencería, vestidos, faldas, calzados, pelucas, cosméticos pinturas, maquillaje y joyas de fantasía, realmente me sorprendió, e inmediatamente supe que se trataba de Don Gunnar, y al fondo del cajón había una nota que decía: ? Hola Elizabeth, te invito a salir esta noche de viernes, paso a recogerte a las 10:30 p.m., besos: Gunnar?. Empecé a ver la ropa y había de todo para escoger y con mi intuición femenina empecé a hacer juegos que podrían combinar, inicialmente por los colores y luego por los más decentes y los más provocativos, en eso me di cuenta que ya eran las 8 de la noche y tenía el tiempo contado para poder cambiarme y vestirme de damita como quería Don Gunnar, empecé con darme una ducha completa, me depile todo mi cuerpo, aunque no tengo mucho bello, para luego pasar todo mi cuerpo con un perfume que venía en el paquete, y opte por vestirme de negro, me puse una medias nylón negras, un portaligas negro, un sostén negro y un calzoncillo también negro, luego opté por un vestido negro bastante aprieto a mi cuerpo y recién empecé a darme cuenta que realmente tenía un cuerpo bastante femenino, ya que tengo unos senos lo suficientemente creciditos, un cintura delgada y una cadera bastante pronunciada y ni que decir de mis nalgas, son redonditas y cuando me pude unas zapatillas con taco mi culito se paró mucho más, no me preocupe de mi pene ya que el mismo es pequeño y no se notaba mucho, cuando me vi al espejo realmente tenía un cuerpo de mujer hecha y derecha, empecé a maquillarme me puse maquillaje a mi cara, me pinte los ojos y los labios, torcí mis pestañas y me coloque unos lentes sin marco, y luego de colocarme una peluca negra, me vi y realmente no podía creer lo que estaba viendo en el espejo, me veía como una verdadera dama, sin ningún tipo de exageración, sino más al contrario era lo más decente posible, en eso sonó el timbre de mi departamento lo que me asusto y fui a ver de quien se trataba y era Dón Gunnar, que venía bastante arreglado, le hice pasar y me obsequió una botella de Wisky, le pregunte cómo me veía y él se quedó estupefacto con lo que tenía frente a sus ojos, me dijo Elizabeth, realmente estas hermosa y me voy a sentir muy orgulloso que sean mi pareja por esta noche. Le pregunte qué planes tenía para esta noche y me respondió, que pensaba invitarme a un PUB, a baila y compartir por un rato, yo le dije que si podría esperar un poco ya que no estaba acostumbrada a caminar con tacos, llanzando una sonrisa accedió y estuvimos caminando en mi departamento, sosteniéndome de su brazo y en momentos él me abrazaba para evitar que me torciera el tobillo, ya acostumbrada, cerca de media noche salimos y él estaba con un pequeño auto, que me dijo que también era de su propiedad y que a veces trabajaba como taxista, nos subimos y fuimos rumbo al PUB, llegamos, ingresamos y el tenía reservado una mesa privada, aislada del salón con cortinas rojas, tomamos asiento y nos trajeron una botella de Champán, brindamos por nuestro encuentro y el me invitó a bailar, nadie se daba cuenta que estaba travestido, más al contrario todos me veían como una verdadera mujer, estuvimos bailando por un rato hasta que empezó a sonar una música romántica y me tomo de la cintura y no tuve otra alternativa que llevar mis manos a los hombro de Don Gunnar, y me empieza a susurrar, ?Elizabeth, realmente estoy orgulloso de estar contigo, no ves cómo te miran los hombre y creo que sienten envidia, estas bella estas hermosa y realmente estas sexy?, yo simplemente sonrió y me acerco más a él, {el empieza a mover sus manos por mi espalda, mi cintura y poco a poco empieza a acariciar mis caderas y se sorprende, ya que él había pensado que llevaba algo postizo en mis caderas y en mis nalgas, y para sorpresa de él todo era natural, era real y propiedad de esta su servidora, nos alejamos un poco del centro y nos dirigimos bailando hacia donde había poca luz, y empezó a acariciarme mis caderas y mis glúteos, yo simplemente opte por abrazarme a su cuello y acercarme más a él, de pronto sin palabra alguna nos dimos un pequeño beso en nuestras bocas, para luego hacer que nuestras lenguas se encuentren, lo que provoca que Don Gunnar me acaricie con más fuerza y sensualidad, a lo que yo respondí con abrazarme y bajar mi mano derecha a sus partes íntimas y acariciar su hermosa verga, así estuvimos por un rato más y luego algo excitados nos fuimos a nuestra mesa a continuar consumiendo nuestras bebidas, ahora ya era Wisky, nos sentamos juntos en el sofá y él me abraza por mi cuello y yo que acurruco a su pecho, nos besamos y mi mano se va por si sola a acariciar su paquete que ya lo tenía semi parado, él con su otra mano toma mi pierna y empieza acariciarla subiendo poco a poco, hasta llegar a mis entrepiernas, y su dedo mayor se dirige a mi culito, a mi hoyito, a mi ano, hace a un lado mi tanga y empieza a intentar penetrarme con su dedo, por parte mía hay cierta resistencia ya que tengo un culito cerrado y virgen, pero nos conformamos con recibir caricias, mi hoyito estaba bastante mojado y su dedo resbalaba por toda mi raja, haciendo un pequeño esfuerzo Don Gunnar intenta nuevamente meter su dedo, cosa que lo logra y saca de mi un quejido, uno por la sorpresa y otro por cierto dolorcito que sentí, por un momento nos quedamos inmóviles y mi culito se acostumbra a su dedo y luego empieza a moverlo inicialmente de un saca y mete para luego moverlo de forma redonda como si quisiera ensanchar mi hoyito, esta situación me puso bastante cachonda y mi excitación se encontraba a mil, nos besamos, nos chapamos, nuestras lenguas se confundían y me pide que antes de irnos pudiéramos bailar por última vez, a lo que acepte con mucho gusto, en el PUB, quedaba poca gente y la que había ya se encontraba bastante embriagada, por lo que no llamábamos la atención a nadie, nos abrazamos y bailamos bien apechugados, lo que hizo que él nuevamente iniciara su cometido con meterme mano empezando por mis caderas, la cintura y mis nalgas, nos fuimos a un rincón y poco a poco fue subiendo mi vestido hasta llegar a tocar mis nalgas de manera directa, hizo a un lado mi tanga y nuevamente sentí como su dedos ingresaban a mi culito pero esta vez ya no era un dedo sino dos y hasta tres, él iba lubricando mi culito con su saliva, cada vez que lo veía por conveniente, un rato de soltó y me hizo dar la vuelta colocándose detrás mío y ahí si sentí su hermosa verga totalmente parada y dura, así estuvimos bailando hasta que con una mano me bajo mi tanga hasta mis piernas y saco su falo y empezó a acariciarme mis nalgas y mi rayita y mi culito, me dijo ?Me dejas penetrarte??, a lo que yo respondí apretándole las manos y en eso siento que con una de sus manos empieza a untar mi ano con bastante saliva, y entra un dedo, dos dedos, para luego, acercar su verga a mi culito, y empezar a intentar penetrarme, la primera y segunda envestida no da resultados, mi culito se encontraba bastante cerradito, pero mi hombre no es de los que se dan por vencidos y en el tercer intento así paraditos como estábamos empieza a penetrarme, lo que me hace lanzar un grito por el dolor, y se queda sin ningún movimiento, poco a poco va pasando el dolor y mi culito empieza a acostumbrase a su nuevo visitante, y le hospeda con mucho calor, poco a poco Don Gunnar empieza con el vaivén del saca y mete, yo me acostumbro pero lo más importante siento un placer infinito, y pienso que no estaba equivocada. Yo he nacido para ser mujercita y sentir a un hombre culiandome, mi hombre, así pasamos como unos veinte minutos y realmente me sentía muy dichosa a sentir como mi hombre me poseía, me tiraba, me culiaba, era estar en el paraíso, poco a poco se fue agitando más y más y lo hacía com mayor rapidez, yo en las nubes, hasta que llegó el momento de la eyaculación sentí su semen en mis entrañas, hasta el fondo, y los movimientos empezaron a disminuir, y su hermosa verga se fue bajando ya flácida se salió de mi culito y empezó a chorrear el semen de mi culo por mis pierna y en eso sentí un olor a hombre, un olor a macho, un olor a hembra desvirgada, los que me hacía la mujer más feliz, nos arreglamos y nos fuimos a nuestra mesa tomamos nuestros wiskys y nos disponemos a marcharnos, él me preguntó ?A dónde vamos?? a lo que respondí donde tú quieras mi amor.

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